Soy un fénix hijo de puta
renazco
porque no hay dios que me mate
excepto yo mismo
y a mi me soporto como puedo
pero
en mayor o menor medida me soporto.
Sigo aquí. Renazco entre mis
cenizas de tabaco, entre Lucky y Lucky.
Desvencijado. Irreverente, místico y cabrón.
A veces me enamoro y me pierdo entre balcones.
Pero sigo aquí. Me pierdo
entre faldas y tristezas que agudizan mi apatía
y acrecentan mis espirales de desidia.
No creáis que es fácil cantar grises.
Pero me cansa
entristecerme y causar tristezas o bajones.
Pensad sobre todo dónde estáis,
sobre todo
porque implica estar. Porque como yo,
seguís aquí.
No sé de dónde saco las fuerzas, pero ahí vamos
plantando cara a lo que venga, porque
yo soy
un fénix hijo de puta.
Y quizá puedan/pueda conmigo, es posible
que incluso me maten cada día
pero seguiré aquí hasta que Dios quiera
porque ya sabéis lo que soy,
un fénix hijo de puta.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada