domingo, 27 de diciembre de 2009
No quiero
Podría imaginar cientos, miles de formas
de acariciar sueños
y dibujar sensuales arrumacos.
Pero no quiero.
Podría
ser educado y correcto
podría sin problemas llegar a ser
aquel yerno perfecto.
Pero no quiero.
Podría
no hablar de política o religiones
podría obviar que quizá odie a dos o tres cabrones
podría morderme la lengua aún a riesgo de envenenarme
pero no quiero.
Podría perdonar más de lo que considero
que perdono a ciertas fábulas
incluso podría enamorarme y ser un capullo capuleto
podría susurrar mi amor durante siglos sin cansarme
pero no me gustaría, no quisiera perderme el respeto,
sobre todo
porque no quiero.
Podría poder como hacen casi todos
fingir que el hecho de que seas mi decimotercera pareja
te convierte en especial e intransferible
podría intentar que cuando lo dejemos seamos amigos
incluso disimular que la estupidez me irrita
tanto como la pedantería
pero es que no quiero.
Podría, podría intentar que casi todo me importara
pero es que me he cansado de ser el típico sensible
ese que escribe poemas sempiternos
en los que parece que desborda su ironía
o escribe sobre amores o recelos,
así que cuando oigas de mis labios,
de esos labios que no se cansarían de gritarte su cariño
que ya no quiero verte
que no quiero escucharte
o simplemente
cuando me vaya y me aleje de tu lado
no preguntes más gilipolleces
ni finjas que no me conocías.
Tampoco te preocupes.
Que eso que cayó un día, años atrás,
no fue una lágrima. Quién sabe. A quién le importa.
Si sólo son metáforas, líquidas metáforas.
Podría intentar explicarte
todo lo que me ronda la cabeza
esta noche como tantas otras
con todo revoloteando como huracanes
en torno a mi cabeza.
Pero no quiero.
jueves, 24 de diciembre de 2009
Feliz No-Cumpleaños
desde siempre se ha hecho y claro es
tradición eso de celebrar la navidad aunque
a muchos les parece una aberración esa
especie de exageración de comer y comer
-coge esa pata de cangrejo-
sabiendo el hambre que azota al mundo
cada año con más y más latigazos
-abre tú la botella de vino-
y todo el mundo se desea buenas cosas aunque
sea de mentira y muchos nos llamamos
nos mandamos
-¿quién quiere más sopa?-
mensajes de texto a cientos a veces con cariño
a veces por cumplir
o nos reunimos con esa familia lejana
o política que tanto nos disgusta
con falsa buena cara y compramos
y compramos regalos de reyes y esas cosas
mientras muchos muchos muchos olvidan
que celebramos tu cumpleaños
aunque no sea tu cumpleaños
que celebramos tu paso por el mundo
tus obras y tu legado
que celebramos estar aquí otro año:
los que quedamos con los que partieron en los corazones
que
celebramos que el hombre por unos días al año
puede volver al ser hombre y no vergüenza.
No es la Navidad lo que celebro,
sino tu poder, Jesús, tu amor, tu gloria.
Mi poder, Jesús, el amor, tu gloria.
Feliz No-Cumpleaños.
sábado, 19 de diciembre de 2009
Mi momento gruñón
Me quedo con "ABERNACIO", "YJO", y el tremendo final: MARICONA (aunque EN DENTRO me ha encantado). Este ejemplillo que puede parecer una exageración andaluza como otra cualquiera, no lo es tanto.
Me toca mucho, mucho los cojones (y sé que me juego el cuello con esto) el feminismo trasnochado. Lo cual equivale a decir que me toca las narices que una mujer, por el simple hecho de tener unos genitales femeninos sea, automáticamente: inocente, más sensible, más débil, más inteligente, más educada, y todos los calificativos que se os ocurran que un hombre, por el simple hecho de tener unos genitales masculinos. ¿Que los hombres han oprimido a las mujeres durante siglos? Claro. Y ¿cómo lo arreglamos? ¿Con discriminación positiva, que es lo mismo pero al revés? Eeeeeeso, como los judíos sufrieron tanto con el Holocausto, vamos a dejar que gaseen alemanes. Aunque sean los hijos y nietos de los cabrones que lo hicieron.
Ah, ahora es cuando se me tilda de radical. El concepto es el mismo, y la exageración un recurso didáctico. Es como si se viera bien que los negros esclavizaran blancos en represalia y/o venganza. Que yo compartiría en todos los casos (mujeres incluídas, por supuesto).
Por no mencionar el acto de prepotencia y reduccionismo cultural al ignorar a muchas culturas con matriarcado, y simplificar todo a Europa y en general a países "civilizados". Somos muchos más en este planeta.
Me tocan mucho los huevos los jipis que van de jipis pero no son jipis. Qué fácil la pose, la frase oportuna. La sentencia exacta. La parafernalia. Qué fácil manifestarse. Qué bonito quedó lo del Prestige. Qué bonito. ¿Dónde están ahora que se secan las Tablas de Daimiel? Pero ¿cómo? ¿que nadie se ha enterado de esto? Bueno, tal vez se hayan manifestado por lo de Bolidén... ¿pero quién se acuerda ya de esto? Que sigan, que sigan manifestándose a lo progre con sus palestinas y sus camisetas de Inditex, y con sus peinados radicales, que van a cambiar el mundo a golpe de estupidez. Masa de ineptos que se dejan llevar como peleles y olvidan lo que hace unos meses era algo "superimportante, ¿sabes?"
- Hijo, ¿qué te has hecho en el pelo?
-Mamá, tú no me comprendes. Soy un adolescente que se ha criado en esta horrible sociedad de consumo y que expresa su decepción con el sistema a través de este corte de pelo radical con esta cresta, esta oreja atravesada por seis pendientes y estos pantalones caros rotos.
-Como quieras, niño, mira que eres raro...
-No mamá. No me traumatices. Yo no soy raro.
-Venga, vale. Eres normal.
-Eso nunca, mámá. Yo soy DIFERENTE. Yo soy... ESPECIAL
-Oye, pues te ha venido la beca...
-¡Ya tengo pa la moto!
Es cierto, he vuelto a hacerlo, he vuelto a exagerar. Un niño normal no se expresaría así ni de coña.
Lo voy a dejar a quí, que me embalo. Me faltan muchas muchas cositas que me tocan los cojones: la política, los rojos, los fachas, los que no votan en plan guay -oh, cuánto me ha desencantado el sistema, lo mejor que puedo hacer para solucionarlo es no hacer nada---vagancia, señores, mera vagancia), la religión, los capillitas, los ateos, las autonomías, los topicazos, los clichés, la Medicina, oh Dios, cómo está la Medicina en este bendito país...
Ains. Post número cien. con dos... cojones.
martes, 15 de diciembre de 2009
Una de crítica
Pregunta: ¿acaso por estar detrás la ONU de la guerra de Afganistán es todo automáticamente legítimo? ¿Acaso no han muerto más soldados españoles allí? (si alguien me confirma esto, mejor).
jueves, 10 de diciembre de 2009
Puedo escribir los versos más bordes esta noche
Escribir, por ejemplo: "África está hambrienta,
y consumen los occidentales, a lo lejos".
El viento de la ignominia nos abate y llora.
Puedo escribir los versos más bordes esta noche.
Me duele el mundo. No sé si yo le duelo.
En noches como esta me hice tantas preguntas,
tantas, como estrellas tiene el cielo.
Creo que este mundo, al menos alguna vez, me quiso.
Y yo lo he querido y odiado, cómo no odiar este puto mundo.
Oir el sufrimiento en este silencio acomodado, como el nuestro.
Escribir versos estúpidos sobre tontos amoríos.
Qué importa que lloremos o riamos, si es de críos.
Caen los poemas y seguimos caminando hacia el desierto.
Y eso es todo. A lo lejos, alguien se muere. A lo lejos.
Y también cerca. Y mi alma rebosa pena y llanto.
Como para hacer algo escribo poemas,
y el mundo ni se inmuta. No está en mi mano.
La misma noche que cubre ahora tu alma.
Nosotros, los de siempre, lloramos de mentira.
Ya no me duele. Es mentira, siempre lo hace. Cuánto lo hace.
Mi voz se queda ronca de chillarle tanto.
De otros. La responsabilidad es de otros, no sé la pena.
El hambre, la enfermedad, la violencia, la guerra.
Ya no me duele, miento. Tal vez no tanto.
Es tan corto este poema, y tan larga la rutina.
Porque en noches como esta tuve retazos
de algo de humanidad entre los brazos de mi alma tan civilizada.
Aunque éste no sea el último dolor que el mundo me causa
y posiblemente no sean los últimos versos, joder, que le escribo.


