Experiencias de un treintañero y de su pelea diaria a tortas con la vida. Hay días en que gano yo (los menos) y días en que gana ella (los más).
ADVERTENCIA: este blog contiene desvaríos, exabruptos, cuestiones de toda índole sobre música y arte en general, y sobre Medicina. Y poesía. El que avisa no es traidor.
Uf. Qué pocas ganas. Qué círculo vicioso más vicioso. A veces tengo la sensación de que me he equivocado. No sé si de especialidad o de profesión. A mí las dos me gustan. Pero las guardias las llevo fatal. Esto es como todo, depende (muchísimo) de tu personalidad. Y en eso estamos. Si la guardia va a venir mala (como suele suceder), ¿por qué preocuparse? Y si viene buena, pues lo mismo.
Pero esto es la teoría. La práctica es otra cosa. Depende de muchos factores. Los adjuntos, los compañeros, enfermería...un buen equipo transforma una mala guardia en una buena. Y viceversa. Al final resulta que acabas suplicándole al destino que estén unos o que no estén otros.
Igual es lo de siempre, pero tengo la sensación de que tengo mala suerte para estas cosas.
En cualquier caso, siempre hago lo mismo y reconozco que es un poco infantil, pero trato de dormirme lo más tarde posible para que el día de mañana llegue lo más tarde posible :P
En fin, que tengáis el buen día que yo no voy a tener.
Sí, me la compré. Un capricho. Creo que es un modo más de expresión. Ahora estoy en el momento no-tengo-ni-puta-idea, pero mantengo cierta ilusión. Más adelante queda eso de salir a la calle en plan hipster cámara en mano, o en ristre. Qué coñazo ser vergonzoso. Me encantaría ser invisible a veces. Y ver tetas.
Estoy a un mes escaso, menos en realidad, de dejar de ser R1. Las sensaciones son las mismas, muy socrático todo, en plan sólo sé que no sé un carajo. Es un modo socrático-gaditano.
Hoy ha elegido plaza el futuro R1 de mi especialidad en mi hospi. La verdad, todos bromeábamos al respecto. Soy muy de bromear en los hospitales. En realidad, bromeo a cada momento. Supongo que como mecanismo de defensa. Pedía que fuera tía, y si pudiera ser, tía buena, y si pudiera ser, con una forma de ser en condiciones, y si pudiera ser... total, que nos ha caído un tío. Además, se ve mayorcete, y creo que es sudamericano. Not bad, pero claro, prefería una chica de veintipocos. Un capricho más sin conceder.
El otro día, cuando estaba de saliente de guardia, me hice una espirometría. Y sí, mi patrón es obstructivo. Debería hacerme otra con broncodilatación, que pondría -y pondrá- de manifiesto que soy una persona con hiperreactividad bronquial, aka asmático. Obstrucción moderada. Not bad. Debería hacerme una amorometría?
Como veis, no hay mucha relación entre el título del post y el contenido. Pero en verdad sí. Todo esto no son sino fotografías escritas de mi vida, de mis adentros, de mis tripas. Sei lá.
Ha sido un buen paréntesis. He visto pasos con mi gente, he quedado con el Sr Ale (quizá en adelante Don Alejandro, aunque lo dudo), he visto a Pak después de unos tres años (y parecía que no habían pasado, es buena seña), he jugado al fútbol y he aguantado el ritmo con cierta dignidad, he salido con Alvarito y he visto niñas monas mientras me emborrachaba. Not bad. Nada mal.
¿Qué queda? Bueno, más guardias, dos en dos semanas y mayo.
Pero eso que se ve en el horizonte son las vacaciones de verano.
Y no pinta mal. No pinta nada mal.
Pd: he encontrado un grupo nuevo y alternativo de fieshhhta. Tampoco pinta nada mal. Borracheras sinvergüenzas a la vista.
viernes, 18 de abril de 2014
Mientras yo miraba chicas monas
-algo gilipollas todas, puede ser, pero monas-
Gabo nos dejaba y entre
silencios y sorbos de cubata
el arte quedaba huérfano de
metaforas
y el mundo algo más feo.
Mientras yo miraba chicas monas
y ellas no me miraban
y tú y yo no fuimos nosotros
one more time
Gabo se iba y el mundo
quedó un poco más feo,
y yo
no sabía
no sabía nada, y quizá
era mejor así.
No abuso de metáforas, no me
salen, no sé
si por falta de pólvora
o por mi vena kamikaze; el caso
opúsculo de los dioses,
parece
que en los certámenes ganan
las palabras disfrazadas de nada,
o acaso
metáforas perdidas, bella la palabra y la parábola
-a mí no me gustan
y yo no gusto de ellas-
pero tampoco
es realismo sucio esto, esto
es como un poema o algo así,
un intento honesto, una
especie de composición desprovista
de artificios artefactos
o acaso
en mi caso no hay juegos bonitos de palabras sino
gestos
más o menos encubiertos o recubiertos
pero el estilo es innegablemente equis.
Pudiera ser bien esto una llamada de atención
a los concursos de belleza poética o
inclusive
una puta mierda más, una de tantas.
Anoche salí. Bueno no, la noche me pilló en la calle. Salí de casa después de que acabara el partido del Atleti, que empezó a las cuatro y media, una hora mala en la que el bar estaba cerrado. Tenía por delante una buena tarde de sábado, fútbol (jugaban Madrid y Barça, y la liga está en juego, es emocionante) y cerveza.
Había quedado en quedar con una chica, pero sin intereses sexuales, no malpenséis. La conocí cuando era una adolescente y mantenemos la amistad, aunque no el contacto. Hablaríamos sobre todo un poco, y sobre mi futuro gato que adoptaré próximamente (lo de "comprar" animales me parece una aberración).
El plan era ese, ver el fútbol, beber cerveza, pasar un buen rato en el bar con los parroquianos y ver qué plan surgía.
Y bueno, la chica al final no pudo quedar, así que a la hora de cenar tiraría para casa. Sin embargo, un grupo de 4 chavales me invitó a que fuera a cenar con ellos. Y así hice, un poco en plan Sr Ale. A veces me siento como un autista temerario.
La cena estuvo bien, quizá un poco fuera de lugar yo con esos chavales tan distintos a mí en algunas cosas. Era un grupo clásico de tios. Hablamos de sexo, de tías -bueno, hablar hablar sólo habló uno, y se hartó de contar anécdotas-, lo normal. Me dí cuenta de la enorme cantidad de vueltas que le doy a las cosas. Una barbaridad, es como si me viera desde fuera. Los chavales eran tipos normales, ni feos ni guapos, tampoco soy quién para valorar. Pero reían, bebían y deseaban a chicas. Era todo bastante normal. Una normalidad de las que molan.
No sé si volveré a quedar con ellos, la noche siguió y acabamos borrachos. Cerré mi bar, como a mí me gusta, y supongo que ellos se irían con alguna chica y con sus risas.
A veces pienso que me hubiera venido bien dar con una chica que me hubiese zarandeado e impedido o dificultado pensar tanto las cosas. Porque pensar está bien, pero pensar mucho es un coñazo y pensar muchísimo es casi invalidante. Es como esa canción de Ariel Rot
Por supuesto no digo que si apareciera una chica la vida me iba a cambiar de la noche a la mañana. Me refiero a que siempre viene bien una ayuda externa. Si tiene tetas, mejor.
Otra reflexión que me hago es si atrae más el rollo normal o el rollo tío-sensible-cínico-poeta-atormentado. Yo creo que el rollo normal.
En cualquier caso la noche estuvo bastante bien. Ahora queda la guardia del martes, la guardia del sábado, la guardia del otro martes y el parón de Semana Santa, que me pilla sin guardias. Ouh yeah.
A veces tengo la sensación de que la vida es un poco como la teletienda. A ver. Te haces unas ilusiones, te lo pintan todo muy bonito... y después todo es un poco mierda. La chica no es tan guapa, no es tan enrollada, el curro no es tan genial como creías, el tiempo en las vacaciones se estropea, el coche empieza a no ser tan perfecto como creiste en un principio, la casa empieza a no ser tan ideal, los vecinos a tocar un poco los cojones.
No sé. Un poco teletienda todo.
-Eh, Bob, has visto qué estupendo es este cortapatatas CutPotatoes?
-Ciertamente, Mike, es imprescindible. Cuánto tiempo me ahorra!
-Y lo bien que corta y pela las patatas, qué me dices?
-Te digo, Mike, que me voy a comprar uno ahora mismo. Y otros dos para mis exesposas!!
-No me extraña, Bob, siempre has sido un tipo inteligente. Ahora sólo por 19´99 dólares, LLAMA, RÁPIDO!! PIDE YA EL TUYO!!
Soñé que olía de nuevo. Soñé que, por fin, volvía a saborear lo que comía. Soñé que tenía un gato pequeñito. Y que era feliz. Que me pasaban cosas buenas, tenía gafas de sol sonreía de verdad en la playa, con una de esas sonrisas de dentrífico de anuncio.
Soñé que tenía una chica guapa al lado, que éramos cómplices. Que la vida era bonita y rodaba.
Y desperté.
Y me dí cuenta de que la realidad puede ser de una manera u otra, pero no es tan mala como a veces pensamos.
Me acordé de los dos pacientes con cáncer que aún no sabían que lo tenían, y lo sabrían ese día en que yo despertaba.
Más tarde, alguien me dijo en el hospital que "bueno, peor están en África".