martes, 23 de febrero de 2010

Tentaciones, tentaciones

Estudiar una asignatura de primero de Medicina estando en cuarto es algo terriblemente aburrido y frustrante.
Estudiarte esa asignatura en dos dias es, además, agotador.
Y le invade a uno la tentación de no presentarse y dejarlo para junio... total, ¿para qué estar siempre puteado?
Yo personalmente me cago en la Citología, Histología y Embriología Humanas...
¿Quién de vosotros, oh potenciales lectores, no se ha rajado alguna vez y NO se ha presentado a un examen?
Yo voy camino de ser especialista.
Puede que MESTO, pero especialista al fin y al cabo. Juas juas.

sábado, 20 de febrero de 2010

Cálculo demoledor

Diez minutos por tema. Una cosa rápida. Ultrarrápida, más bien.
A 30 temas... 300 minutos. Cinco horas.
Esta noche toca megarrepaso de doce a cinco de la mañana. Dormir otras cinco horas y estudiar seis temas más.
Vivo exactamente a cinco minutos del epicentro del carnaval más intelectual, fascinante y maravilloso que pueda existir.
Oigo a la gente en la calle. Lo haré toda la noche.
Bienvenidos a mi mundo.

jueves, 11 de febrero de 2010

Metapoética bloguera

Este blog que tengo
es triste
es bueno pero triste
tiene el alma negra
como su dueño
y
de vez en cuando supura.
Admito
que puede resultar cargante
triste o depresivo o pesimista
y
aunque sé que no se lleva la tristeza
mire usted
qué quiere que haga con estos tatuajes
que por siempre y para siempre me acompañan.

Mi querido Pancho

Ha querido mi memoria evocar recuerdos de hará... unos cinco, seis o siete años. Los recuerdos, que vienen cuando quieren, nos sorprenden en los momentos más inesperados. Estudiando-repasando infeccioso me topé con las recomendaciones sobre el tratamiento de la TBC. Y me acordé de Pancho, un médico que conocí mientras me abría al munco enfermeril muertecito de miedo. Eran días en los que todo te impresionaba, en los que el verde de novato era más que evidente, y bueno... no los pasé del todo bien. Pero a lo que voy.
Era simpático, muy simpático. Y canalla, algo canalla (algún día escribiré por qué los canallas tenemos encanto :P). Y sonreía mucho. Constantemente. Era raro verlo serio, y aunque algo le preocupara, acababa sonriendo... y haciendo sonreir.
Era su sonrisa una sonrisa amplia, sincera, envolvente. De las acogedoras y contagiosas. Y era buena persona.
A mi, como a él, me gusta trabajar de buen rollo. Y si puede ser haciendo un poco el ganso, mejor. Bastante pena nos rodea como para además ser serios. Y así lo hacíamos. Estábamos de broma siempre que podíamos.
Las noches de guardia nos contaba mil historietas sobre sus comienzos, como aquella vez que fue a hacer un aviso y dejó el coche aparcado en cuesta-abajo... sin frenos.
Nos regaló millones de risas y sonrisas.
Como cuando desde un extremo del Centro de Salud imitaba a un famoso loco que hubo en Cádiz y gritaba "¡Fuego!"... a lo que yo, desde el otro extremo, y con la gente alrededor, respondía "¡Bombero!"
Como cada vez que pasabas a su lado rápido porque tenías prisa y te gritaba "Cogedlo ahí!!".
Como cada vez que yo o alguien tosía mucho, y él bromeaba pidiendo una placa de tórax, una baciloscopia del esputo y un cultivo...
Quién me iba a decir a mi que años más tarde le recordaría mientras estudiaba cuarto de Medicina.
Y se murió.
Y lo echo de menos.
Y desde que murió mi tío confieso que no he tenido valor para ver ninguna de sus tumbas.
Descansa en paz, y sonríe y ríe con los ángeles, mi querido Pancho.

lunes, 8 de febrero de 2010

Medicina poética (1)

Es
la
tercera
vez que no me presento a Histología.

Hay
quienes
hacemos un arte
de esto
de la rendición.

sábado, 6 de febrero de 2010

La legionella echa-cojones

Es simple. Me enseñaron de "chiquetito" el primun non nocere. Me enseñaron a no matar moscas a cañonazos. Me enseñaron la escalera terapéutica del tratamiento del dolor...
Sin embargo, me preguntan el tratamiento en un examen de infecciosas de la legionelosis... Yo me pongo y me pongo a buscar macrólidos y/o quinolonas... y no los encuentro. Entre las opciones, asociaciones absurdas que no cuadran...
Y la respuesta era eritromicina+rifampicina...
Yo, que cojo apuntes en clase (de todo hay en la viña del Señor), no tengo nada de eso en ellos: yo lo que tengo es macrólidos y/o quinolonas y en caso de ser grave levofloxa iv...
Voy a la Biblia-Harrison (16ª Ed), y hete aquí que la última opción de tratamiento... LA ÚLTIMA... es rifampicina, con una pequeñísima nota al pie: se asocia a macrólidos...
La pregunta, que es obvia y muy retórica es la siguiente:
¿Qué queréis tener, médicos o PAPAGAYOS??

viernes, 5 de febrero de 2010

En serio, ¿qué les pasa a las cajeras?

Es que no es normal. Enuncio una de mis geniales leyes:

Ley de la cola en el Supermercado: escojas la cola que escojas, aunque haya menos gente esperando que en las demás, siempre, repito, siempre la tuya será la más lenta.

El colmo fue el día que llegué a las tres y pico de la tarde a mi piso, y tuve que ir al carrefur exprés a comprar mi dieta básica: pizza congelada.

Y me tuve que tragar una conversación de una cajera con una clienta que acaba de comprar ropa de bebé (wtf??) en el susodicho carrefur... con una tranquilidad pasmosa (e indignante, todo hay que decirlo), mantuvieron una breve y exasperante tertulia sobre la ropa de bebé...

- ¿Y se puede descambiar? Es que es para mi hermana, en Sevilla, ¿sabes?

- Ay... pues no sé... lo mejor es que le preguntes a ella... (señala a la cajera-jefe o algo así)

(pero ninguna se movía, y mis pizzas seguían descongelándose)

Yo no es que sea impaciente. Bueno, de hecho lo soy. Pero no para estas cosas. No me gusta nada que me metan prisa (suelo ser muuy lento en casi todo), así que no me gusta tampoco meter prisa a nadie. Pero todo tiene un límite, oiga.

Y cuando uno llega del hospital con el estómago vacío pensando más en acostarse que en comer, y en estudiar como una mala bestia cosas que se te olvidarán en menos de 12 horas, pues como... como que cae malamente. Muy malamente, oiga.


Y por Dios, NO, NO tengo tarjeta Carrefur.

martes, 2 de febrero de 2010

La relatividad del tiempo en el estudiante de Medicina

Seré breve.

Es la una de la mañana. Tengo que repasar unos... diez u once bichos para infecciosas (el jueves es el día de la muerte). Mañana tengo prácticas de Gine... a las 8 de la mañana tengo que estar allí... me levanto a las siete menos cuarto.

Nada más llegar, Seminario. Después, a pulular por el hospital.

ANECDOTA: es la primera vez que me riñen por responder correctamente a una pregunta.

Dr Palpatine: ¿Alguno de ustedes sabe lo que es el test de O´Sullivan?
(Silencio absoluto y miserable) (Un poco ominoso también)
Dr P: ¿Ninguno?
Yo: eeeeeh... (es que el hombre impone, no en vano es el Dr. Palpatine)
DrP: ¿Sí?
Y: ... creo que es un test de sobrecarga oral de glucosa que se les hace a las embarazadas para detectar casos de intolerancia o diabetes gestacional... creo...
DrP: ¿Eso cree? ¿Y a quién se le hace, a todas, a las de una determinada semana? ¿A quién?
Y: (un poco más intimidado)...eeeeh... creo que a todas, pero no lo sé con exactitud, quizá a alguna semana, no sé, ahí me pierdo un poco...

(Y esto sucedió tal y como cuento)

DrP: Ustedes se equivocan.

Glups. Tierra trágame. Que una cosa es que yo me equivoque y otra muy distinta que pague el pato todo el mundo...

DrP: Se equivocan. Tienen que estudiar más. ¿Cuántas horas estudian?

Y aquí llegó un discurso en el que llovieron perlas. Que si Medicina no es una carrera difícil (sobre todo si ya la has aprobado), que si Teleco es mucho peor (lo dice un teleco, por lo que se ve), que si... ¡¡tenemos que estudiar como ellos, que estudian doce y trece horas diarias!!

Total, que no me enrollo...

DrP: El test de O´Sullivan es un test de sobrecarga oral de glucosa que se hace administrando 50 g de glucosa a las embarazadas, como screening de la diabetes y bla bla bla... ¡será mamón! ¡Pero si casi me repitió palabra por palabra!

Y yo hago cuentas... si me levanto a las seis y media, salgo del hospital a eso de las dos y media, llego a casa y como y me dan las cuatro, y estudio DOCE horas... me dan las cuatro de la mañana. Si me levanto a las seis y media... ¿me hago cocainómano? ¿no duermo, sencillamente? ¿Me pego un tiro? (de coca?)...

A ver si un teleco de estos de estudiar doce o trece horas diarias me lo explica. O un estudiante de Medicina que controle el tiempo.