jueves, 25 de septiembre de 2014

Dándole vueltas

No sé qué pasa que últimamente
y por última entiéndase hace años
me viene rondando la cabeza
la idea de irme a Alaska o al Yukon, por ejemplo, a
países lejanos donde hay poca densidad de población
y alguna chica foránea espera y desespera
por  un joven-maduro-exótico médico desesperanzado.

martes, 12 de agosto de 2014

 A Robin Williams, in memoriam
Qué pena morirse de tristeza,
morirse poco a poco, por etapas, por capítulos
sentir como una a una las decepciones
te van marcando la senda de la muerte,
y notarte muerto en vida,
lenta o rápidamente.

No. No hablo de suicidios,
no hablo de matarse.
Ni siquiera sé
si hablo de depresiones,
yo hablo de la tristeza
de cuando tú eres la parte
y ella se vuelve todo.


Qué pena morir(se) de triste(za)
sabiendo o ignorándolo
planeando matarse
o morir sin darse cuenta.
Qué pena verse solo, rodeado de personas
o saberse incomprendido,
o anhelarse en otro sitio
que no es ninguno siempre
porque nunca estás a gusto.

Qué pena estar tan triste,
y que muchos no lo noten,
o que todos te pregunten,
o que nadie te haga caso.
Qué triste estar tan triste, pena
de los tristes desangelados.

Y que te tengan lástima,
que ignoren qué te pasa,
(cómo
se vienen encima las paredes del alma)
saberse sin consuelo
tengas o no razones
como si eso importara.

Y saberse uno anclado a la sombría
sombra de la pena amarga.
Esa que todo cubre,
la que la muerte calva
engalana con su huesuda guadaña de
experiencia millonaria.

Y hallar o no el consuelo
una noche o un día,
-una de tantas-
hasta que uno se muere,
o lo matan o se mata,
como si eso importara,
el caso es que a veces,
y de verdad esto
aunque pueda no parecerlo
de veras sí que importa
la pena pierde el juego,
quien muere es el que gana.

martes, 8 de julio de 2014

Happy in your fuckin fuckin fuckin day

Pues es mi cumple, y no me siento especialmente contento ni feliz. Joder. Son ya ¡¡37!! ME CAGO EN LA PUTA.
Pero no te confundas. No es que no soporte el paso del tiempo. Las canas. El bajón en la líbido (si es que puede bajar). La alopecia. El leve deterioro físico. El sudor que antes no aparecía sino hasta llevar unas dos horas de deporte intenso.
Nah. Porque pese a que estoy cerca de la cuarentena, me conservo aceptablemente bien. Oh Dios. ¿Es este un momento "porque yo lo valgo"? No, en serio. No tengo sobrepeso, puedo practicar deportes a pesar de mi asma, tengo empleo (al menos casi cuatro años más) y no estoy nada mal.
Lo que me jode del paso del tiempo es todo lo que nos han robado. O lo que nos hemos dejado robar.

La adolescencia que no tuvimos. El sexo interrumpido porque no había dónde, porque te fuiste fuera y yo no tenía un duro. Las parejas que no tuvimos. Las noches que no bebimos porque estábamos tiesos. La diáspora de amigos. El paro que todo lo envolvía. La decadencia de ver pasar la vida en casa de tus padres queriendo salir de casa de tus padres. Salir al extranjero y pasarlas un poco putas. La soledad que dio bocados cuando debieron ser chupetones de amantes. EL volver a casa y a todo sigue igual. Compaginar estudios de segunda (tercera, en realidad, la segunda quedó en pause) carrera y trabajo, perdiendo los mejores años que quedaban de juventud. EL pueblo que amas pero sabes que es un puto agujero negro. Ver a la gente emigrar o estropearse. Todo eso.

lunes, 30 de junio de 2014

Derrotas

Filmaffinity y sus gafapastas me han ganado
y todas esas chicas con las que pude tener algo
y -por misteriosas razones de poeta maldito
o simplemente corazones locos o agilipollados
o todo junto- siempre encontré motivos
para no tener nada;
y todas esas chicas que alguna vez me plantaron
los vecinos, las costumbres aburridas, me han ganado.
Los amigos que se fueron y volvieron
el tratar de escuchar a gente que sé que no me escucha
las pelis iraníes y galesas
las boracheras solitarias en barras de bar con ojos
vidriososos como el hambre o el desamparo
las tardes solitarias
como cuando hace años caminaba por la playa con mi discman
arañando como un gato una puerta cerrada a cal y canto
y las relaciones familiares me han ganado;
los amigos que nunca preguntaron
cuando nos echaron de casa;
los alumnos colaboradores
con sus cursos de doctorado gratuitos
convalidando sonrisas y peloteos
y los tios mayores follando chicas jóvenes y guapas
novias-like
o
las muecas falsas en el trabajo y la escalera
gastando ATP en cantidades ingentes
para seguir la rueda
de las habilidades sociales
me han ganado.

La derrota es tan cierta
como estos versos entreverados
o esta sonrisa funesta.

No tengo ganas
sino de dejar constancia,
ahorrar un poco más de trifosfato
y seguir con la comedia
con mi fastuosa interpretación de actor porno
eso sí, con ausencia de sexo y menudeces
y el corazón partío como Alejandro.

martes, 17 de junio de 2014

Heredarás el busca

Una guardia de interna es una pesadilla por definición en mi hospital. No me quiero poner de víctima ni nada de eso, simplemente veo que a partir de ciertas horas de la madrugada el encontrarse con otros resis es prácticamente una utopía. Nosotros no bajamos a urgencias, sino que desde abajo se ingresa todo lo que se cree conveniente y los tenemos que ver arriba. Esto es, no hay filtro. Añadid a esos los múltiples poyaques. Al no haber guardias de especialidad vemos de todo, y de todo significa de todo, desde trauma hasta neuro. Hemato y nefro tienen sus guardias, suelen ser de al menos un adjunto y a veces resis con ellos. Nosotros somos tres adjuntos y un resi o dos como mucho... para todo el hospital prácticamente excepto cirugía y las ya mencionadas.
Cuando heredas el busca la guardia cambia radicalmente. Esto, que no deja de ser una obviedad, al vivirlo cobra una dimensión mucho más impactante.
Es otro rollo.
Y si los adjuntos, digamos, desaparecen, aunque estén a una llamada de distancia -una llamada que por dignidad y vergüenza torera intentarás no hacer nunca- la dimensión es casi inabarcable.

Así que nada, ayer, sin parar, vi un poco de todo. Desde un par de ACVAs -isquémico y mi primer hemorrágico- a un cuadro suboclusivo pasando por un dolor torácico tipo angina inestable, varias insuficiencias cardíacas descompensadas, una rectorragia, unas loes cerebrales, algún epoc reagudizado, vómitos variados tratados con sus primperanes y zofranes, y... mucho poyaque.

Heredarás el busca, la cagalera, la inseguridad, te curtirás y el paro será tuyo.