domingo, 30 de noviembre de 2008

Un año y dos meses

Si no recuerdo mal. No sé si sabes que soy un desastre para las fechas. Un año y dos meses después no es mal momento para decirte que no te he olvidado, que me acuerdo mucho de tí (a veces pasa mucho tiempo entre cada vez que te recuerdo y a veces pasa poco, pero creo que eso es normal, incluso inevitable) y que la vida pasa, pero no el recuerdo.
A veces con tristeza, a veces con alegría... el color del recuerdo es siempre alegre, es tu ausencia lo que lo entristece... como si fuera culpa tuya, me dirás. Ya sé que no. Uno no decide estas cosas. Puede que tal vez intente evitarlas, eso sí. No pusiste mucho de tu parte. Aunque qué quieres que te diga, lo comprendo en parte. Soy un poco parecido a ti en eso. Sólo un poco.
Por aqui todo sigue mas o menos igual, pero supongo que estás enterado de todo... siempre te gustó, y no creo que hayas cambiado a estas alturas.
Sigue todo igual, aunque para qué negarlo, todo es un poquito más triste desde que te fuiste: la tristeza encontró un buen hueco en tu ausencia...
Los recuerdos me asaltan en momentos y lugares insospechados. Quizá por sensibilidad, porque yo soy así o por todo lo contrario, pero es la verdad: me acuerdo de tí en situaciones variopintas e insospechadas... que si trabajando, que si andando por la calle, en el coche, en la cama, qué sé yo. Mira, ahí tienes otra cosa en la que somos parecidos: muy muy sensiblones, dejando que sea un poco en el fondo, pero muy muy sensiblones. Hasta que a veces se nos escapan las emociones, ¿verdad?
No sé muy bien qué contarte, qué decirte. Si habrá más ocasiones o esta será la primera y última vez que te escriba.
Bien mirado, podría ser una especie de terapia, no? Tiene algo de gracia. De melancolía y de gracia, cinismo o humor negro.
Lo que sí te puedo contar es que como sabes sigo estudiando, ya estoy en tercero y me alegro mucho de haber empezado esta aventura. Creo que soy bastante feliz. Sólo me faltaría encontrar el amor. Ya llegará, supongo.
Pero todo esto ya lo sabes, porque sé que me miras desde el cielo, porque sé que vives en mi corazón y estás conmigo. Porque sé que me quieres como yo te quiero, padrino.
Porque sé que sabes que hay días que te recuerdo, por la cara, y que te quiero mucho desde lo más hondo de mi corazón, y que me siento orgulloso de ti y de nuestro apellido, de nuestra sangre con sus cosas; con lo bueno, que es mucho, y lo poco malo, que es normal que algo haya.
Porque sé que sabes que quiero ser el mejor de la familia, que a veces creo que me falta poco y a veces mucho, pero que lo intento casi a diario, que todos os sintáis orgullosos de mí, que sea digno de nuestro apellido. Que sea como tú y tus hermanos, que hay mucha buena cosa por copiar, aprender y enseñar.
Que te quiero mucho, tito.
Que no te olvida este sobrino locajo tuyo.
Que estás en mi corazón, un año y dos meses más tarde.
Que te echo de menos,a veces más y a veces menos.
Que se me hace rara Batalla del Salado sin verte sentado en uno de sus bancos.
Que a ver a quien le doy los puros de las bodas ahora.
Que te quiero mucho, tito, y que sé que volveremos a vernos.
Algún día.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Morirte de Frío



Creo firmemente que la primera premisa del arte debe ser la de causar una reacción en el receptor. Digo receptor porque es precisamente eso: un espectador, un oyente, ambas cosas... y así debe ser. Y digo reacción porque es precisamente eso: una sonrisa, un desasosiego, quizá alguna lágrima, una carcajada, indefensión, curiosidad...
Miles de cosas, si no millones.

Pero de ahí a pretender que aquí todo vale... puede que siga siendo arte, pero a mi modo de ver es un arte no tan arte, si no se entiende o no se percibe nada porque no sabemos ni qué vemos, ni qué oimos, ni de qué carajo va la obra.

Porque puede que un cuadro sea una serie de manchurrones, pero los colores nos dicen mucho: calidez, frialdad, emoción, rabia... y lo mismo la forma de esas manchas: el caos, el orden,la perfección, la exactitud, la replicación... qué sé yo...

Porque puede que una canción o una pieza musical sea arrítmica o mande su compás a bailar peteneras, pero aún así nos transmite algo, ritmo arrítmico (que es sino eso la vida), rapidez, actividad, desazón, fuga, calma...



Pero de ahí a servirse del arte para crear extraños abortos con rimbombantes nombres o títulos o con todo lo contrario, con títulos absurdos como "Ser", "Permanencia", " "... esto raya lo ridículo y se compadrea con lo esperpéntico.

Parece que parte de lo que rodea al mundo del arte es su prostitución, el trafiqueo de comentarios más o menos progres o vanguardistas... ¿qué sentido tiene lo irreverente por sí mismo? Si el arte debería ser irreverente... ¿no debería serlo con los llamados irreverentes? El arte tiene que ser lo que sea, a veces absurdo, a veces terroríficamente real, a veces un guiño, a veces hachazo, a veces irónico y a veces zafio, a veces puta y a veces princesa... no lo que digan que tiene que ser cuatro o cinco entendidos pseudointelectuales, o me es igual, cinco mil o diez millones.

Porque el Quijote es un tocho y no hay manera de meterle mano. Porque Poe se murió pobre y mendigando publicación, porque Juan Manuel de Prada es un pedante que va de escritor, porque Kafka le pidió a su amigo Max que quemara toda su obra (gracias Max, por no hacerlo), porque Lucía Etxebarría va de progre y le mola escribir contra los peperos (que me parece bien, pero o se critica todo o no se critica, no me va eso de la pluma para unos y el veneno para otros, que se lleve cada uno lo suyo y punto). Porque un best seller sí que puede ser una obra maestra. Porque si Lorca hubiera sido de derechas no lo hubieran matado ni ensalzado tanto, porque Nirvana era un buen grupo, un gran grupo, a pesar de algunas letras, o sobre todo por algunas letras...
Porque Antonio Gala escribe muy bien pero es insoportable, porque el Ulises de Joyce es un petardo de libro, porque a la gente le encantan las citas para dárselas de cultos, porque pocos escogen lo que leen, escuchan, oyen o admiran...

Porque muchos de esos tontos pseudointelectuales de verdad se creen que saben lo que es el arte, y no tienen ni puta idea.

Porque como dijo el genio, "Mucho artista y todo ese rollo... yo cada vez que voy al váter hago una performance, y nadie se entera... quizá debería vender entradas..."

domingo, 23 de noviembre de 2008

Superhéroe

Soy un desastre de persona. Hasta la médula. Lo sabe quien me conoce, y lo intuye quien comienza a hacerlo. Buena gente, un poco pesado, graciosillo... pero un completo desastre.

Todo desaparece cuando me pongo un pijama. El color es lo de menos, aunque me falta por probar el azul. Todo, todo, desaparece.

Cuando me visto, a veces tengo la sensación de que dejo de ser yo, y aunque parezca increíble a veces incluso lo noto, casi físicamente. Se van los miedos y las inseguridades, se van las paranoias y los pensamientos que a veces me asaltan por la cara, sin avisar... queda el profesional, el que se defiende haciendo lo que sabe hacer y pensando como se debe pensar, sacándolo todo en su justo momento de su cabecita y de lo que aprendió, vio, estudió, de lo que le enseñaron, de lo que no...

No es que sea como Jekyll y Hyde... sigo siendo desordenado, sigo siendo un graciosillo, y sigo siendo yo, pero es diferente. Como si todo lo que profundamente sé que no es útil me abandonara. A veces tengo la sensación de que el tipo del pijama tiene las cosas mucho mucho más claras, y que sabe lo que hace. Y me choca que yo, como contrapartida, sea... como soy.

Me explico mal, lo sé, pero es que... cómo decirlo? El tipo del pijama sabe casi siempre qué decir, cómo decirlo, y se pasa toodo el día intentando ayudar a los demás sin esperar ni siquiera un gracias. Claro que le gusta oirlo, pero no lo espera. A veces tengo la sensación de que el tipo del pijama es buena gente. Buena gente de verdad. Soporta las conversaciones más duras y/o ridículas o estúpidas o indignantes y/o etc. con una profesionaldad pasmosa... El tipo del pijama, os lo aseguro, a veces se comporta como un superhéroe...



A veces yo querría ser como él. Pero no me sale. No hay manera.

Ya os digo que yo soy un desastre de persona.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Thursday Night Ciego

Experimentando... a no rectificar ni una dsola vez en todo el texto... acabo de hacer el examen de Epi y qué sé yo... creo q habré aprobado... y la niña a la que escribí un privado me ha respondido, como si fuera algo importate... a veces pienso q si hubiera tenido mñas momentos como estos sería lgo más "normal", pwero quizáS así hubiera perdido esa pizaca de atormentado que me caracteriza, no??

El mundo.... mira que da vueltas, y nel amor no se digna a mirarme a la carA... no problemo, tito... si estoy solo es pq el destino así lo ha qerido... existe Dios? Yo creo q sí, y lo q venga será aceptado...

Cientos, miles de miradas, y sólo me importA LA tuya,... qué másx quieres?? Tienes mi alma desnuda... y nada más me queda, mi vida...

Cada vez que sueñoi es cpontigo, y siempre, siempre NEGARé esto en público... ¿qué más quieres??

Por cierro, que le examen lo hice a las seis, pero de alli a beber, que si no me deshidartao... o lo que sea... podrñe escribri watherver???Quien sabe, amigos... Dios os benfiga...

martes, 18 de noviembre de 2008

Campaña antitristeza (I)

(8 de la mañana, puerta principal de la Facultad)

B: Muy chula tu chaqueta...

H: Gracias.

B: Qué rollo, no? Una charlita a primera hora...

H: cómo?

B: Digo! Yo me acabo de enterar. Me lo ha dicho P, que va a dar él la charla...

H: No me jodas... Otra charla psicoanalítica???? Me voy, tío, me voy... ¿seguro que es a primera hora? Me voy...

Hoy nos han estafado en clase de Patología. Madruga uno, acude ilusionado a una faculpuaj (va por ti, Nebulina) que se cae, literalmente, a pedazos (tendríais que oir los martillazos, golpes, taladros y demás ruidos que se oyen EN hora de clase, por si no me explico bien, DURANTE las clases). Eso, que se cae literalmente a pedazos, y resulta que a primera hora nos presentan un caso clínico dos compis de clase (nada contra ellas, que lo expusieron bien bien) sobre oh, dioses, el eritema nodoso. Fanfarrias, please.

Una vez nos enteramos de que es una paniculitis septal sin vasculitis (creo recordar), y tras asumir que según los últimos estudios el 25 % de los casos son idiopáticos (como me gusta esa palabra, claro, cuando no me afecta a mi), y que el tratamiento suele ser AAS y reposo, pasamos a valorar el caso psicológico.

Pues sí, segunda hora, una vez expuesto el eritema, en una mujer de 29 años con parto de trillizas a término, una de las cuales falleció a causa de una cardiopatía congénita...

Segunda hora, repito, y llega la charla de P, que a mi no me cae mal, es que es psicoanalista. Ya el año pasado (otra charla) le rebatí algo de lo que decía (no me miréis así, demostradme científicamente cualquier, repito, cualquier postulado del Psicoanálisis), y el hombre se lo tomó de forma un poco... personal. Vamos, que no le gustó mucho que no le dieran la razón... Fue algo así...


P: ...entonces, la trasferencia hace alusión a lo que siente el médico cuando llega el paciente y lo que éste siente a su vez y es intercambiado y bla, bla, bla...

Levanto la mano... ¿Si?

H: Yo creo que eso de la transferencia realmente no se da en las consultas, no? Vamos que digo yo que no se tiene mucho tiempo para explorar y hacer todo lo que se supone que hay que hacer, así que creo sinceramente que en el caso del médico no se da...

P: Sí, sí que se da.

H: Yo creo que no, no hay tiempo, es físicamente imposible...

P: En mis treinta años de experiencia como profesional te digo yo que sí...

H: en mis diez años, le digo que creo que no, que pienso que no...

P: bueno, no puedo perder más tiempo en esto, te ruego que no me interrumpas más...


Sí. Fue duro. Y sí, dejo en cursiva -a riesgo de ser calificado de pedante- mis aportaciones asertivas, que brillaron por su ausencia en lo que a psicoanalista se refiere. Y sí, estudié tres años de Psicología y lo dejé en tercero. Y sí, mi escuela era cognitiva-conductual.


Si hay algo que no soporto es que alguien se la de de que sabe muchas cosas cuando yo sé de qué está hablando y me doy cuenta de que se tira el moco. Me enerva. No lo puedo remediar.

Aun así, me quedé a la charla psicoanalítica... y lo flipé...^

Pero eso lo contaré otro día, para crear misterio.
Pd: ¿que qué hago escribiendo a las dos y media de la mañana? Es duro admitirlo, pero... retraso meterme en la cama, porque me llevará del tirón a mañana, y mañana a estudiar Epidemiología... Dios...

viernes, 14 de noviembre de 2008

Babear o no babear, esa es la cuestión...

¿Decirle a alguien que nos gusta que nos gusta? ¿O callar ante la posibilidad de una negativa que ciegue para siempre nuestros horizontes? ¿Decirlo, y parecer un baboso, uno más de tantos salidos que vagabundean suplicantes de algo de atención? O, por el contrario, esperar a que llegue una señal, una especie de adelanto, algo que nos dé seguridad, algo a lo que aferrarnos y no perder el rumbo... pero claro... ¿y si esa señal no llega?
Babear o no babear, esa es la cuestion... lanzarse o estancarse, he ahí el dilema...
A veces, la opción de no equivocarse es tan sólo un fantasma.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Hamlet se pone romántico

Será la luna.
A veces pienso en ella, no en la que fue, sino en la que será. Dónde estará ahora, qué estará haciendo... ¿Con quién? ¿Existirá? ¿Soy determinista? No debería, pero sí. Creo que nuestra vida está escrita. Creo que hay un plan.
Y ahí está el tema. ¿Qué pasa si lo planeado es que me quede solo? Ese plan no me mola nada. Soy de los que necesitan el amor para respirar. Si no tengo amor, al estilo de la carta de San Pablo a los Corintios, no soy nada. Nada me importa. No exagero. Eso quisiera yo, ser diferente. Nada. Si acaso la medicina.
En este aspecto, me gustaría ser diferente. No ser tan amordependiente. No pensar más en ella que en mi, no pensar que es un milagro que respire, que me mire, que duerma a mi lado. No pensar que un beso suyo vale todo el oro del mundo. Que no importa lo que venga si ella está a mi lado. No verlo todo más bonito, menos estéril, menos árido, menos triste. No verlo todo de colores vívidos, no oler las flores ni sonreir como un bobo por la calle. No verlo todo más feliz, más positivo, más alegre. No verlo todo mejor tan sólo porque existe, está a mi lado y me quiere.
No quedarme embelesado con su pelo, no mirarla mientras anda y notar como me enamoro más y más a cada segundo. No enamorarme de sus andares, de su mirada, de su sonrisa, de su olor, de sus suspiros, de su voz ni de su boca, ni de su cuerpo ni de sus palabras.
No demostrarle cada día que la quiero, para que no se confíe, para que no crea que lo tiene todo ganado aunque así sea desde el primer momento. No decirle a cada instante que la quiero, que la deseo ni que la necesito más que el aire que respiro. Resulta tópico, pero es cierto. En mi caso, al menos.
No decirle ni demostrarle lo mucho que me aterra una vida sin ella, con ese vacío que me devora el alma cuando me quedo solo y nada me importa, con ese agujero negro por corazón. Que es ella y sólo ella la que me trae la calma, la que me regala serenidad en todo momento, con la que cuento para cada decisión de mi vida aunque no le afecte, aunque sean sólo cosas mías. No decirle ni demostrarle que lo es todo, ni más ni menos, sin más retórica. Cuatro letras.
Será la luna. No confesarle los miedos que me atenazan, las inseguridades que nadie sabe, los secretos de mi alcoba y de mi vida, lo que pienso de la vida y de la gente.
Y que me entienda. No explicarle que me resulta simplemente mágico que me entienda, que admita y comprenda que yo soy una fuerza de la naturaleza, unos días tormenta y otros calma, que a veces me voy hasta de mí mismo, y que no puedo evitarlo porque lo he intentado una y mil veces y forma parte de mi ser, parte de esto que no es sino un eterno poeta atormentado. Y poco más, quizá un futuro buen médico, con un puntito triste.
¿Y si no la encuentro? ¿Y si el plan es que me quede solo? ¿Qué haré con una vida sin amor, que es lo único que quiero y lo único que me importa? ¿Cómo explicarle que si ella no está de repente todo se desvanece?
Que mis noches se llenarán de escritos como este, que mi vida será un eterno fundido en negro, y que de vez en cuando me pararé a preguntarme, esas noches, si ella existe, si llegará a conocerme y a quererme.
Cada cierto tiempo me asaltan pensamientos como estos.
Será la luna.

sábado, 8 de noviembre de 2008

El coñazo del G-20

Ideologías aparte, esto del mamoneo del G-20 raya lo esperpéntico. Parece esa típica escena de telefilm americano donde el chico/a inadaptado espera que lo inviten apoyado en las taquillas. Que digo yo, que si no nos invitan lo mejor es no ir, no suplicarle a todo el mundo que te inviten, o enviar al amigo Sarkozy a que "haga gestiones".
Podría pensarse que sí, que tenemos cosas que aportar, y puede que sea cierto (puede), pero si no cuentan con nosotros lo mejor es pasar. Al menos, es lo más digno.
Sorprende que Italia tenga todavía una economía superior a la española, pero bueno... que le vamos a hacer. Se ha confiado tanto en el ladrillo que parece que nos olvidamos de lo del derecho a una vivienda digna... y la economía ha petado. Seamos sinceros, con respecto a nuestro motor económico, poco más tenemos. Sorprende, asimismo, que gobiernos tanto de derechas como de izquierdas hayan mirado a otro lado. Va a ser verdad eso de que no hay tantas diferencias entre los dos partido principales...
Tanto es así que hay mucha gente -como yo, sin ir más lejos- que ha renunciado a tener una casa en propiedad. No está el horno para bollos. Por no hablar de la cantidad de gente que se va a ver obligada a rescindir -si fuese posible- su hipoteca, en vistas de que no pueden pagarla -vamos, todo un sueldo.
Por no hablar del paro, que por la crisis de la construcción va a aumentar un huevo o incluso dos, vamos a volver a tener un montón de parados que van a buscar empleo en otros sectores... como si los hubiera.
Y así, en estas condiciones, queremos ir a toda costa a la dichosa reunión, como si nuestra economía fuera la caña -de España-, y miramos ojipláticos cómo no cuentan con nosotros.
Somos, creo, el perfecto ejemplo del desgraciado adolescente Brian que espera a que su adorada Peggy Sue le diga que sí, que quiere ir al baile con él. En fin.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Free at last... Free at last... We´re free at last!

Si tuviera que llevar la cuenta de la de veces que me han dicho a lo largo de estos casi tres años que tenía mala cara, me habría vuelto loco en primero. Lo digo porque no sé si lo sabéis, pero he dejado de currar. Fin del contrato. Vuelvo al paro y a hacer sólo una cosa, poquillo, nada, estudiar una carrera...
Para mí se quedan, desde luego, las eternas ojeras, las horas MUY robadas al sueño y los cientos de kilómetros recorridos. Para mí se quedan las barbas, la delgadez, el mal color (que ya de por sí es enfermizo) y los cabezazos de puritito sueño en cada parte (cafeterías, seminarios, facultad -quizá faculpuaj, Nebulina?-, sofas variados, sillas, camas hechas, deshechas y por hacer, y un largo y extraño etcétera).
Y ahora, cuando todo eso queda atrás, cuando por fin ha llegado el momento de tener una vida, llega el vértigo: ahora no hay excusas. Ahora sí que sí, mis suspensos, mis aprobados y mi vida, mi propia vida, son única y exclusivamente mías. Y toda la responsabilidad, sin diluciones posibles.
Se supone que ahora toca eso de buscar pareja, porque ahora sí que hay tiempo. Menuda aventura. Quizá vaya siendo hora de dejar de tener mala cara, al menos en lo que al curro se refiere. Cuento con unos ahorrillos, nada del otro mundo, pero al menos este curso lo pienso pasar tranquilo. Como dijo Míchel, me lo merezco.
Así que puede que los siguientes posts deje de mirarme el ombligo y os enseñe al verdadero Hamlet que hay en mí. Para empezar, y como pequeño homenaje a Vitote, dejo una cancioncilla que puede tener unos cinco años. Yo era joven e inexperto, y tenía una ajetreada vida amorosa moribunda, y una guitarrilla que aún conservo y que el susodicho Vitote me ha hecho recordar. Se supone que cada vez tengo menos edad para ciertas cosas, pero qué queréis que os diga. Así es Hamlet, y que dure.
Sí, Vitote, hay gente que canta peor que tú, y sí, lo que haces suena bien, así que continúa. Nebulina, no pienses mal de mí, es que soy un poco... pirado? loco? enajenado? demente? ido? Ya me iréis conociendo... con lo bueno y lo malo, supongo... lo que no sé es la proporción, jejee...
En cuanto a Elphaba, ya sufrió el primer CD de mi antiguo "grupo", Anomía, que como siempre, alimenta el misterio de su vuelta. Ese CD, además de horrible, era genial. Sólo para oídos "privilegiados".
Gente, Hamlet está de vuelta. Que tiemble el orbe, que tiemble La Tierra. Que tiemble el propio Hamlet.
Pd: que alguien me diga cómo narices se sube un audio a esto de los blogs. Ése es mi Hamlet!

domingo, 2 de noviembre de 2008

Te juzgarán sólo por tus errores (yo no) Extremoduro

Para algunos de los que me rodean, con todo mi cariño
Su herida golpead de vez en cuando;
no dejadla jamás que cicatrice
Que arroje sangre fresca a su dolor
y eterno vivirá en su raíz el llanto
Si se arranca a volar, gritadle a voces
su culpa: ¡qué recuerde!
Si en su palabra crecen flores, nuevamente,
arrojad pellas de barro oscuro al rostro,
pisad su savia roja
Talad, talad, que no descuelle el corazón
de música oprimida
Si hay un hombre que tiene el corazón de viento,
llenádselo de piedras y hundidle la rodilla sobre el pecho
(Pero hay que tajar noche- tajos de luz- para salir al Alba
y acuchillad los muros de las heridas altas
y ametrallar las sombras con la vida
en las manos sin paz,amartillada)
Tengo más vidas que un gato
me muero siempre y me mato,
un poco,cada vez que muere
cualquiera de mis hermanos:
La yerba, ratones, las tías, los gitanos,
los peces, los pájaros, los invertebrados,
las moscas, los niños, los perros, los gatos,
la gente, el ganado, los piojos, que mato,
los bichos, salvajes y los domesticados
y que pena si mueres de los pobres gusanos
Tú arranca, yo oigo gritar a las flores,
allá tú con tu conciencia,
yo soy cada día más malo
estoy perdiendo la paciencia
Tú arranca, yo aprendo como aguilucho,
vuelo a un mundo imaginario
(No puedo seguir: escucho
los pasos del funcionario).

Unas siglas misteriosas

(Ese ruido tan característico de llamada telefónica, ese tuuuuuuuut… tuuuuut…)
Tuuuuuuuuut… Tuuuuuuuut…
Hamlet: ¿Diga?
Voz Femenina: mmm… Sí… (mi nombre, que omitiré para ser más misterioso y atractivo)?
Hamlet: Sí, soy yo.
Voz Femenina: Te llamo de Jefatura de Bloque… mañana estás de mañana, ¿verdad?
Hamlet: Sí. De mañana (¿marrón repentino en las planillas con el consiguiente cambio a última-ultimísima hora? Beeep- Beeep… ATENCIÓN… ATENCIÓN… el marronómetro está alcanzando niveles límite… ATENCIÓN…)
Voz Femenina de Jefatura de Bloque: ¿podrías venir por la tarde?
Hamlet: (cuántas ganas tenía de decir esto!) …mmm… pues… verás… un segundo… a ver… mmm… un segundo… (veía muy duro eso de –espera que consulto mi agenda-)… pues… me viene bastante mal, sí… mmm… porque… mmm… claro, porque es muy repentino y tengo muy poco… mmm… mal, sí … ¿no tenéis a nadie más? (no, te llamamos a ti porque eres el más guapo…)
Voz Femenina de Jefatura de Bloque: No.
Hamlet: (no irás a hacerlo)…mmm… (ni se te ocurra, te quedan DOS días de contrato, para qué perder una tarde a estas alturas… y hacer favores el PENÚLTIMO día de trabajo… dos días antes de caer en el olvido… NI SE TE OCURRA…)… mmm… eh… bueno… (no lo hagas tío) (NO lo hagas)… venga (NO!!)… vale, de acuerdo, si no tienes a nadie, pues yo voy de tarde… (¿por qué?) (pero… ¿por qué?)
Voz Femenina de Jefatura de Bloque: vale… en media hora te llamo para confirmarlo…
Hamlet: Vale (¿por qué?) (¿pero por qué he dicho que sí?) (por queeeEEEEeeeeEEEeeEEEEEeeeeEEEEEEEEEEEEEeeeeeeeeeeeEEEEEEEEeeeeeEEEEEEEEE???)
Hamlet: perdona, ¿dónde tengo que ir?
Voz Femenina de Jefatura de Bloque: a la UDH.
Hamlet: ¿dónde queda eso?
Voz Femenina de Jefatura de Bloque: al lado de Jefatura, hay una puerta con un telefonillo para acceder y bla bla bla…
Hamlet: (pero, en serio, ¿¿¿por qué he dicho que sí???)

---

UN MINUTO MÁS TARDE…

(Ese ruido tan característico de llamada telefónica, ese tuuuuuuuut… tuuuuut…)
Tuuuuuuuuut… Tuuuuuuuut…

Elphaba: Hola!
Hamlet: Tengo una pregunta para ti…
Elphaba: Dime.
Hamlet: ¿Qué es la UDH?
Elphaba: ¿En qué contexto?
H: …hospitalario.
E: mmm…
H: es que… ¿sabes? ya me basta con preguntar dónde está, para rematar con que qué es la UDH…
H: …Unidad?
(Tras varios intentos) E: ¿de Diálisis Hospitalaria?
H: …mmm… puede ser… sí, seguro que es eso… qué otra cosa va a ser…

(Minutos más tarde)

(Ese ruido tan característico de llamada telefónica, ese tuuuuuuuut… tuuuuut…)
Tuuuuuuuuut… Tuuuuuuuut…
Voz femenina: ¿Diga?
H: ¿Hola?
Voz femenina: hola.
H: ¿Jefatura de Bloque?
Voz Femenina de Jefatura de Bloque: Sí.
H: Verás, soy el retén al que han llamado antes de Jefatura… eras tú?
VFJB: Sí, te iba a llamar ahora (ATENCIÓN… ATENCIÓN… el mentirómetro indica mentira… WARNING…WARNING… el recórdmetro indica que ya son quince las mujeres que te sueltan esa frase)
H: claro, claro…
VFJB: Sí, vente por la tarde, ¿vale?
H: Sí… perdona… ¿qué es la UDH?
VFJB: Es la Unidad de Desintoxicación Hospitalaria.