viernes, 28 de marzo de 2014

Borrachera intelectual

Es una maravilla beber botellines y dejar de pensar por unas horas. Desde aquí mi solidaridad con todos aquellos que alguna vez han caminado por el lado oscuro de la vida desde un comienzo doloroso o duro y con fines evasivos. Este botellín va por vosotros.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Soooooooooo overrated

Si algún día doy el paso y me borro de facebook (aún tengo tuenti, de la pura pereza que me da perder las fotos que nunca miro) será, no tanto por esa tendencia hipster a aislarse o renunciar a la hipercomunicación que nos brindan los tiempos modernos, sino por la oleada de guaísmo insoportable. ¿Qué entiendo yo por guaísmo insoportable? Pues depende del día, pero en resumidas cuentas ese postureo de quedar bien, ese abuso y mal uso del carpe diem, ese vivir a tope cada momento, esa reivindicación de lo que sea desde el salón de casa... esas cosas.

Porque, por ejemplo, la oleada de paulocoelhismo es brutal. Que si vive todo con felicidad, que si haz todo lo que quieras, que si seas feliz... uf, por Dios, qué pereza. Y la gente entrando al trapo. Que si el secreto, que si la introspección, que si la autoayuda... 

A ver si me autoayudan y desaparecen.

Far, far away from here.

Gente compartiendo fotos de que si no hace falta tener dinero para ser feliz, de que si hay que creer en los sueños... sólo el verdadero soñador sabe lo carísimo que sale soñar. Esto es como todo, si te lanzas y te sale bien, eres un máquina. Si te sale mal, lo has intent... NO. SI TE SALE MAL TE JODES.

Que si lo aceptas, perfecto. Pero basta de palabrería. Basta de ensalzar ciertas acciones o actitudes por encima de todo. No al optimismo exacerbado. No a lo de viajar a toda costa. Por Dios, ¿acaso no hay cazurros que viajen? Basta, por favor. En serio. Viajar a London, ir a Lisboa un finde, todo eso está muy bien, pero no te va a hacer mejor persona. Al menos, no necesariamente. ¿O es que si eres carajote y le das la vuelta al mundo vuelves Premio Nobel?

Creo que me explico bien. Eso de no tener miedo a nada. Vamos a ver, ¿cómo que no? Si el miedo es lo que permite la supervivencia! Vale que a veces te atenaza. Pero es que lo que hay que hacer es:
1) Lo que te salga de los cojones
2) Vencer al miedo, no no tenerlo
3) Intentar hacer las cosas medianamente bien, y si no, al carajo.

Cada persona tiene su camino. Cada una afronta su vida como puede o como quiere. Y no hay una forma mejor que otra. Y ya está. Puedes apuntar eso, Paulo.
Pero hablar desde tu atalaya, ay Paulo, cuánto daño estás haciendo entre los manipulables.

domingo, 23 de marzo de 2014

Boku wa hikikomori desu

Lo que viene a ser yo soy un hikikomori.
No tanto realmente, pero un poco sí. A veces.
En unas dosis pequeñitas, como todo veneno, tiene su puntito.
Ahora mismo estoy en mi cama sin hacer, escuchando como empieza Blade Runner en alta definición mientras tecleo. La luz mortecina de la pantalla ilumina la habitación.
Si acaso algo de alcohol y compañía.
La felicidad pudiera parecerse a esto.

sábado, 22 de marzo de 2014

Nocturno 1

Quién sabe si no me he cruzado contigo, sin embargo
este poema no es tuyo;
la luna juega a esconderse y los yonquis
merodean
madrugando sin que Dios los ayude,
yo
me 
                           tam
ba
                                      le                             o
por las esquinas

contento de saberme ajeno

a un mundo que no me representa y
del que quiero sentirme excluído

y el tiempo pasa y yo
borracho como sueles criticarme
me siento
enormemente orgulloso de estarlo;
verás
tu rollo
simplemente no es el mío
y puede que lo disimule o lo oculte o lo que quieras
pero mira,
tú y yo somos distintos
yo opto por desvanecerme los fines de semana
y tú tragas -o no- con lo que tienes.

miércoles, 19 de marzo de 2014

FAQs

Por qué esta rutina trabajo-casa-trabajo?
Por qué trabajar por las noches a siete euros la hora?
Por qué cualquiera puede amenazarme mientras curro?
Por qué cualquiera puede faltarme al respeto?
Por qué un bombero de retén es un héroe que descansa y un sanitario de guardia es un vago que no hace nada?
Por qué no siento valorado mi trabajo?
Por qué la gente no asume que para saber Medicina debes ser médico?
Por qué tengo ganas de trabajar fuera?
Por qué me siento extraño en cualquier parte?
Por qué tanto desencanto?
Por qué mi vida sentimental no existe?
Por qué siento que la vida se me escurre entre las manos?

Es esto un poema? O qué mierda es esta?
Y por qué lo dejo por escrito?
Hasta qué punto necesitamos contar nuestras miserias?
Es la soledad, o egocentrismo?


domingo, 16 de marzo de 2014

Suddenly

El domingo iba bien. Uno de esos domingos aburridos de la muerte, con los amigos desaparecidos y sin plan, para variar. Bicheando en internet, jugando a un total war, leyendo algo. Escuchando música.
De repente me he acordado de la última guardia, la del jueves pasado. La peor hasta ahora. En la que ingresé a seis o siete personas, me peleé con los psiquiatras, llamé al oftalmólogo localizado por un desprendimiento de retina, me peleé con los hematólogos, y tuve que dejar caer a una señora amabilísima y a su hija que había que seguir estudiando la masita que le habíamos visto en el páncreas. Previa pelea con el radiólogo para que le hiciera la eco de urgencia, claro. Volví a llamar a los psiquiatras para que ingresaran a un esquizofrénico descontroladillo, y me peleé con el administrativo que me metía prisas con un abuelo que llevaba allí desde la mañana y al que finalmente dejé en observación.

Esto no viene a cuento de nada. Viene a cuento de que nos llevamos los pacientes a casa bastante a menudo. Me pregunto cuándo la vida va a decir algo del tipo de "vamos a recompensar a este chico, no va a llevarse sólo malos ratos".

Y tal.

Mi desintoxicación

Creo, o al menos voy a intentarlo, que abandonaré un poco las redes sociales. Ya conseguí despegarme de tuiter (durante el mir fue un auténtico enganche, bueno, más que nada por el desahogo), y ahora me despegaré de fb. No es que me vaya a borrar, porque es un buen medio para mantener el contacto y compartir fotos. Es por dos motivos, principalmente.
Uno, que si escribo mucho, como de hecho hago, transmito la idea de que siempre estoy en la red, de que no tengo vida. Y sí tengo vida. No me satisface, pero la tengo. No es que me importe el qué dirán, pero tampoco quiero dar a entender cosas que no son ciertas.
Dos, que me da la sensación de que entretengo (o doy el coñazo) a mucha gente. Gente que lee, pero no escribe. No aporta nada. Y en este momento de la vida, más que entretener, que sé que puedo hacerlo, necesito que me entretengan a mí. Llámame egoista. Pero como Bartleby el escribiente:

Preferiría no hacerlo.

Así que nada de estados geniales, nada de reflexiones más o menos profundas, nada de fotos graciosas. Ni siquiera gatos. 

Ahora sólo escribiré por aquí. De repente tengo como doscientas y pico personas sabiendo qué hago, cómo, dónde y por qué lo hago. Y me da una pereza dar explicaciones... así que ahora seré como la mayoría. A vivir (también aquí) del cuento. Fuck you, bitches.

Lo malo es que estaré (o no) más presente/pesado por aquí.

We´ll see.

Nocturno 6

Deja que suene la música.
Me resulta curioso
que a la gente le resulte más fácil desnudarse
por fuera que por dentro.

Soy un autogiro,
no paro de dar
vueltas a las cosas.

Tú qué eres?
Promesa, duda,
una mierda etérea?
Una náusea? Una pausa?

Y los dos qué somos?
Somos amigos? lo fuimos? lo seremos?

En cualquier caso
estamos condenados, me temo
a la rutina de limpiar el polvo acumulado.

Sólo el amor nos pudiera salvar,
y ni siquiera.

Me gustaría
que tu sonrisa sincera
me sacara de estos quicios.

No sé si pido tanto, a cambio
ofrezco
poemas circunspectos llenos de vida,
sombríos hasta la muerte
y risas llenas de amargura.

Soy un Tarantino de la vida.
Y me cago en tu puta madre.

Albóndiga.
Rastrojo.
Quién tuviera Jack Daniel´s al alcance.

Giremos en la cama. Poseamos
la ducha, escuchemos mala música. Toquemos
la guitarra.

Hasta las acciones más absurdas suenan mejor empleando un nosotros.

Mi astenia

Qué cansancio. Emocional, supongo. Menos mal que al entrar como erre me hicieron una analítica. A veces pienso que debo tener una anemia del carajo. Muchas cosas cuestan muchísimo. Quedar me cuesta muchísimo. Tener vida social me gusta, pero hay una cadena invisible que me sujeta a estar en casa. Luego me siento culpable por no salir de casa y todo eso. Y acabo sintiéndome culpable por sentirme culpable. Porque si no me apetece salir, ¿por qué cojones se supone que tengo que esforzarme por hacerlo?
A veces, muchas tardes, me pongo a jugar a la xbox como un perraco. Luego me siento culpable por haber estado toda la tarde sentado en el sofá, sin "hacer nada".
Y estoy hasta la polla de sentirme culpable. 

Puede, y sólo digo puede, que con una persona al lado tirando de mí hiciera más cosas. ¿Me hace eso dependiente? Puede que sí. Por persona al lado entiéndase una puta-princesa.

No sé. Necesito una larga temporada de tranquilidad. La que siempre he buscado y casi nunca he tenido. 

El otro día, al salir de guardia, reposté y lavé el coche. Hacía meses que no lo lavaba. Y mientras lo hacía, me llamó la atención el hecho de que era un poco como yo. Se llama Corso, es blanco y está estropeándose por momentos. La chapa se le está oxidando. Se mantiene bien. Estaba tan sucio que ni después de un buen lavado con agua a presión quedó limpio. Lo miré de cerca, despacio. Le dí vueltas y lo lavaba y lo miraba. Debería hacer eso conmigo mismo. Mirarme. Lavarme. Despacio. De cerca. Cuidarme. Quererme.
¿Se hacen estas preguntas las personas de a diario? Esas que leen el As, el Marca. No sé.

Aquí, en casa, no en Jerez, es carnaval. No ha habido plan. Quiero decir, había plan, pero no molaba. Nadie llamó. Nadie preguntó. Y cuando lo hicieron ya tenían hechos sus planes.
Me gusta cuando la gente me incluye en sus planes desde el principio.
No me gusta cuando eres el que rellena los huecos aburridos de otra persona. Y me pasa bastante. Así que he decidido quedar sólo si me apetece, sólo si el plan me mola. Y si no, puedo salir solito como hice ayer y acabar con una buena borrachera con Alvarito y Jorge. Y Marta, que es la chica de Alvarito. Le digo -ito porque para mí es como un hermano chico.

La vida moderna. 

domingo, 9 de marzo de 2014

FITETU

Y al ir hacia el lugar  me volvi a encontrar a mi padre. Es hora de ser egoista, y  lo digo unos diez botellines más tarde. Gracias

sábado, 8 de marzo de 2014

Un ejemplo

Me estaba vistiendo para irme cuando de repente han entrado mi padre primero y mi madre después, a contarme por qué se han peleado o discutido por enésima vez. Yo me pregunto, y quizá suene a egoísmo, pero me pregunto por qué no se plantean el esfuerzo de no venir a contarme lo obvio y dejarme ir -aunque sea una por una puñetera vez- a cualquier tipo de evento sin sombras en el alma.

Flash!!!!

Acabo de pensar, antes de irme a barbacoar y emborracharme... dentro de poco tendré 40!!! O M F G!!!!

No me asusta cumplir años, ni estropearme, ni morirme. Me asusta la cantidad de tiempo perdido. La cantidad de tiempo no disfrutado. La cantidad de tiempo sufrido.

Habrá que intentar que los años venideros no sean así de mierders.

En todo caso, la opción de hoy es emborracharse.  

Pd: dentro de poco es tres años y medio casi... no seas exagerado, Hamlet.

No sé vosotros...

pero éste que os habla mañana se va a emborrachar como un perro.

Todos buscamos algo

Y y no tengo ni puta idea de lo que busco. Se supone que había quedado con una chica este finde. Nada de lo que hablar, simplemente una persona nueva con la que hablar, compartir cosas, echar el rato. Me acaba de decir que ha quedado con una amiga que está pasándolo mal. A ver, me parece de pm, pero al final la ecuación deja una persona tirada como un perro.

Ahora es cuando me decís que todas las tías no son iguales.

Ahora es cuando os digo que todas con las que tropiezo sí.

Y cuando os confieso este cansancio tan, tan grande.


miércoles, 5 de marzo de 2014

Una de linguística

Es curioso, pero a mí la palabra maricón, o la palabra maricona, o mariconazo, no me sugieren homosexualidad. Puede parecer una pose, una pose guay de esas que aborrezco, pero no lo es. Lo digo porque cuando estoy en la consulta y me viene el típico chico de veintipocos con su madre, o el de treintaipocos con su chica, porque tiene tos desde ayer, sin fiebre, porque se ha hecho un esguince, porque le duele la espalda después del gimnasio, porque quiere algo que le quite el dolor de un latigazo cervical y lo quiere rápido, sin esperar a que vea primero al abuelo que se asfixia, y viene, él o su puta madre o su puta novia tres veces, tres a mi consulta a meterme prisa, y lo quiere ya pero no pinchado, porque le da miedo, pienso que tengo delante a un MARICÓN, con mayúsculas. Y suelen ser heteros. Y suelen, oh ironías de la vida, follar más que yo. Yo me callo la puta boca y me llevan los demonios (el que me conoce sabe que soy un poco explosivo cuando algo me toca los cojones), porque como médico respeto a todos mis pacientes. Pero como persona, no tanto. Este tipo de gente para mí son MARICONES. Así, con mayúsculas. Y con respecto a los homosexuales, con pluma o sin pluma, con maneras o sin maneras, mi respeto. Tanto a los que han tenido los COJONES de salir del armario y confesar abiertamente su sexualidad, demostrando a los cafres que nos rodean que no pasa nada y no explotan ni nada de eso, como a los que por los más variopintos motivos no han podido hacerlo y han vivido o viven o vivieron su sexualidad a escondidas, cosa que no le deseo a nadie. Sus razones tendrán o tuvieron o tienen, y mi RESPETO también. Con mayúsculas.

Pero a los maricones de gimnasio, a los maricones chulazos que vienen de la mano de la choni de turno, tatuados o repeinados y llorando por gilipolleces, y metiendo prisa y pasando de los abuelos EPOC, de los dolores torácicos o de la gente que entra directamente en parada sólo les digo: MARICONES.


lunes, 3 de marzo de 2014

Se dice se comenta

que Ucrania va a petar y puede que haya una (otra) guerra en Europa. La gente parece preocupada, los medios parecen preocupados y a mí me parece todo una puta mierda, hay guerras a diario y a todo el mundo se la sopla.
Somos, en general, unos mierdas.

sábado, 1 de marzo de 2014

Timing

Hora de llegada a casa de mis padres: 11:00 h
Hora de explosión: 18:50 h

Teniendo en cuenta que a las doce se fueron a un bautizo y que yo he comido fuera y he vuelto a las 18:20 no está nada mal.

Dead cold eyes

Como internista estoy relativamente acostumbrado a lidiar con la muerte. Cuando hay un fallecimiento en planta (exitus), debemos certificar la muerte. Se llega, se habla con la familia, se la deja llorar, se hace un electro que es plano, se ausculta, se ven las pupilas... es un poco trámite, pero alguien tiene que hacerlo y quiero pensar que para la mayoría de las familias es un alivio.
Podría deciros que no es un proceso doloroso, o que sí, que soy muy sensible o que estamos recubiertos de una coraza porque si no viviríamos inmersos en prozac. Es un poco de todo.
Lo que me llama la atención son los DNIs. Al rellenar el certificado de defunción (algo que antes se cobraba, y no me extraña, porque no es agradable, nada agradable certificar una defunción) tenemos que escribir el DNI del fallecido. Y ves su fotografía con cara de vivo, con colores de vivo, sonriendo, o seria, o peinado, o vestido bien o mal. Pero vivo. Capturado en un instante cuando respiraba, soñaba, se enfadaba o se cagaba en los muertos de alguien.
Y esa diferencia con respecto al cuerpo inerte que acabas de ver, pálido, inexpresivo, cerúleo, con ojos fríos muertos, es brutal y me estremece cada vez que miro cada DNI de reojo, sobrecogido, mientras simulo indiferencia.