viernes, 29 de enero de 2010

Pobre Italia

El insigne cavaliere se desata una vez más. Pobres sus declaraciones. Pobres y desafortunadas. Sostiene il cavaliere que a menos inmigración, menos delincuencia. Y tan ancho.
Sostiene el fachilla que la causa es, por lo visto, ser extranjero. No ser pobre y venir de un entorno degradado por la miseria y el hambre, el analfabetismo y la violencia. No. Es que son de fuera. Es que mire usted, italianos delicuentes no hay. Ni españoles. Son de fuera. Ahora resulta que nunca fuimos tan honrados. Cada día se aprende una cosa nueva.

No tengo idea de cómo antiguamente se cometían delitos en Europa, si resulta que todos los delincuentes suelen ser extraeuropeos... y si por casualidad esos países entraran en la UE... ¿dejarían de ser sus ciudadanos sospechosos habituales?
He convivido durante un año con una Erasmus rumana... ¿he estado en peligro, Cavaliere? ¿Debí haber guardado mejor mis pertenencias?

Pobre país. Si al final va a ser verdad que se tiene a los gobernantes que se merece. No. Por Dios, no. Después de todo, una vez sacada la espina de lo de Tasotti al ganarles en la Eurocopa (ouh yeah), ya no les tengo esa tirria. Ni siquiera a aquel pobre italiano que una vez... bah, no importa.

Tengo la manía de no encasillar a la gente. Y mira que es fácil. Y porque este blog no lo lee casi nadie, que si no no iba a faltar el fachilla de turno recordando que la mayoría de los delitos los comenten extranjeros. Sí y no. Se les da más bombo, sí. Han tenido menos oportunidades, también. No creo en una distribución geográfica de los malotes.

Por cierto, no voy a molestarme en comprobar algo obvio: seguro que Italia ha destinado fuerzas y dinero a Haití. Pero qué bueno es il Cavaliere. Cómo se preocupa por los negritos. Pero eso sí, que ninguno venga a casa.

Juicio clínico: anencefalia y sobredosis de gomina.

(Y porque no estoy yo muy por escribir, que si no me cebaba con Vila Certosa... de nada, Silvito)

sábado, 23 de enero de 2010

Buena Suerte, MIRes!!!

Pues eso... hoy se han examinado muchos compañeros a los que deseo la mejor de las suertes de todo corazón, especialmente a Vitote y a Sophie (Vitote seguro, Sophiee creo que también se presentaba).

Después de tanto sacrificio, espero que descanséis y obtengáis la plaza deseada, y si no, algo que tampoco esté nada mal.

Y nada, eso, que enhorabuena, que es muy duro pasar por eso... que me quedan tres añitos y de pensarlo me descompongo...

Mucha suerte!

jueves, 21 de enero de 2010

Tristeza

Hombre, se sabe que en la vida todo son rachas. Rachas de buena suerte, de mala, de estar contento, o triste, rachas de no estar ni fu ni fa... rachas.
En este caso que nos ocupa, se trata de una racha triste, que ha llegado con el otoño tan extraño que vivimos. Retrasada. Subaguda, se podría decir.

Hago cuentas del dinero que me queda, que se reduce a una velocidad uniformemente acelerada. Y cuentas de cuántas décimas me robarán por no ser tía o por no ser hijo de. Hijo de médico, se entiende. Si fuera por hijo de puta... me adelantarían aún más...

Bueno. Realmente no es robar. Lo exacto es no subir lo mismo que a los demás. Lo de robar pasa poco. Pero pasa, desde luego.

Hago cuentas sobre la duración de mi contrato de verano... será de un mes y medio de mierda, como el verano pasado? Me quedará alguna asignatura para septiembre, como el verano pasado?

Los ratos de estudio sólo son interrumpidos por pensamientos de este tipo, y por esporádicas visitas a los otros cuartos de la casa donde habitan agobios y sentimientos parecidos... pero con más dinero, eso sí.

Hago cuentas sobre cuánto sacrificio cuesta esto, sobre cuántas horas nos dejamos en un sueño. Lo sé, sabía dónde me metía. Pero a veces la madurez nos hace ver las cosas con toda su crudeza. Y a veces uno está más sensible de la cuenta.

Y no tengo excusas. Si he empezado tarde, es cosa mía. Si he perdido trenes, fue mi culpa. Sólo me caben los desahogos. Y no me gusta tirar de amigos para esto, no me gusta vomitar penas ni charlas en plan "no, pero si tú puedes con todo" o "sabes que se acabará tarde o temprano". Prefiero ver sonrisas en los amigos que caras de circunspección. Todo el mundo tiene problemas.

Sin embargo, a veces las fuerzas flaquean, y viene la tristeza.

Entonces me quedan mi blog y la poesía, por cursi que suene.

Amenazo poemario.