sábado, 25 de junio de 2011

¿Dónde estás, Levante

que no te siento?
Dónde quedan tus látigos
dónde tus flecos?

Dónde está la arena que acaricias
con cada puesta de sol
con tanto esmero?

A dónde fuiste, y cuándo?
Te echo de menos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Como todo en la vida, pasa. Pasa y se nos escapa de los dedos, como el que quiere aferrarse a los sueños a la idea utópica del amor correspondido. como una vez dijo alguien "el verdadero amor es el no correspondido".

hamlet dijo...

Cierto. Seas quien seas. Y pasó, estoy en casa, entre caricias de Levante y Poniente. Un saludo.