Os recordaba en el último post Juego de Tronos. Realmente no os lo recordaba, os lo sugería. Pero a veces es preferible corregir en lugar de borrar. Incluso, además de aplicable en la vida diaria, es aconsejable. La metáfora no es mala.
La serie está muy bien, muy cuidadita, con mucho dinero bastante bien invertido, y se ciñe más que menos a la novela. Con sus cosillas diferentes, pero en lo gordo se mantiene fiel al guión. Y qué guión.
Los siete reinos de Poniente que unificara Aegon el Conquistador están en manos del rey Robert Baratheon. Su mano derecha, la Mano del Rey, Jon Arryn, acaba de fallecer... y el rey decide nombrar Mano a su amigo y antiguo compañero de batallas Eddard Stark, señor de Invernalia.
Invernalia... aunque en inglés es Winterfell, creo recordar... nada más que por eso, por imaginar un lugar como Invernalia, con la familia Stark y su emblema de lobo huargo, con su lema "Winter is coming" ("se acerca el invierno") merece la pena acercarse no ya a la serie, sino a los libros. Porque no recuerdo, desde los tiempos de leer a Tolkien, ninguna saga que enganche tanto.
Muchísimos personajes, muchísima pero que muchísima intriga, acción, sexo, trifulcas, envidias, encontronazos, antigua magia casi olvidada que puede volver, odios y rencillas se dan cita en el reino de Poniente, y mucho más.
Son siete libros de los que sólo hay escritos 5. Y voy por el tercero, y merecen la pena.
Así que ya sabéis, si tenéis tiempo y ganas de leer, recordad que el Invierno se acerca.
Pd: no hace falta que os diga quién es mi personaje favorito.
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