jueves, 9 de diciembre de 2010

Cuestión de horas

Desde las ocho hasta las siete, con media hora de recreo y media hora para comer, son diez horas. Pero si te levantas a las siete y vuelves a las siete, son doce.
Da igual, al final llegas reventado a casa. Y con el maravilloso consuelo de que mañana será otro día... eso sí, de sólo siete horas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Mucho estudiante, no sólo de medicina se acuesta con esa sensación, y más cuando te das cuenta que al llegar tienes mil cosas que hacer para el día siguiente, y te faltan horas.

*MarSirena*

bss

Nebulina dijo...

Es la preparación para las guardias
:*

hamlet dijo...

Mal de muchos consuelo de tontos, dicen... me consuela :P
un beso, Marsirena!

Nebu, creo sinceramente que sí, tienes razón :P
un besoooooo