sábado, 4 de octubre de 2008

3ª Temporada

Después de un verano intenso, realmente intenso, y a la vez sumamente insustancial, anodino y aburrido, comienza la tercera temporada. Un año más.
Había pensado durante toooodo el verano cuál sería mi primer post post-verano, y tenía varias ideas, pero una sombra oscura se cierne sobre mí: el Atleti pierde 5-1 contra el Barça.
Y es que ser colchonero no tiene explicación... siempre tuve simpatía por los perdedores, pero esto es demasiado. Nos estamos arrastrando por el campo haciendo felices -felicísimos- a los culés e incluso a los merengues, y seremos la comidilla de los informativos y diarios deportivos... una vez más.
Pero no importa: seguiremos demostrando ser la mejor afición de España, seguiremos celebrando un éxito pese a las doscientas derrotas, seguiremos animando a nuestro equipo. No tiene sentido. No le den más vueltas. Todo es producto... del corazón.
Por si alguien me echó de menos, este verano me he dedicado a trabajar... y poco más. Bueno, he perdido algunos amigos y me he sentido especialmente solo. Digo especialmente porque si bien solo solo no he estado casi nunca, no es una sensación nueva. Ni mucho menos. Pero sí que se ha acentuado.
El trabajo ha sido duro, durísimo... llegar a un hospital a currar después de diez años -diez- sin haber pisado uno hace que te sientas casi completamente fuera de lugar. Y más si caes en Urgencias.
Sin embargo, a eso de mediados de septiembre, la cosa empeoró: pasé a estar de retén, o lo que es lo mismo, a estar cada día en un sitio, a ser una especie de Sísifo condenado a repetir errores y las mismas preguntas ¿dónde está eso? ¿cómo lo hacéis aquí? ¿así no era? es que en la cuarta planta se hace de otra forma... ¿dónde registro eso? ¿a qué hora hacéis aquí...?
Y claro, la gente es más amable en unos sitios que en otros, y suelo tener facilidad para caer en los peores sitios... en fin, lo dicho, un infierno. Pero ya explicaré eso en otros posts.
Mi portátil no tiene batería, y escribo desde el de una compañera de piso que es muy amable y tela de guay, una gran futura médica, aunque creo que ella todavía no se ha dado cuenta del todo. He cambiado de piso, de compañeros de piso, y casi que de vida. Tengo contrato hasta finales de este mes. Después seré libre, y se me verá más por aquí.
He echado de menos a Elphaba, a Vitote y a Nebulina, y temo que la incipiente y creciente amistad con ellos se haya deteriorado.
Y oh, dioses, acaba de caer el sexto. Madre mía del amor hermoso.

1 comentario:

Elphaba dijo...

Conmigo sabes que no se ha disipado, y con los otros, que no se quiénes son, no creo que sea tan grave. Ni que esto fuera Verano Azul, que el final del verano parecía el fin del mundo.
Y a ver si me dices si te vienes al concierto el día 8 o no.