Algunos me conocéis, otros no. Pero supongo que el tufillo que desprende este blog es de todo, menos optimista. Poético, puede. Pesimista, también. Supongo que algo egocéntrico (ouh yeah). Ilógico. Variable. Honesto (se intenta). Brutal.
Leo esta noticia en El Mundo (nooo, por favor, no penséis que voto a tal o cual partido, también leo El País, eeeen?) con algo que no puedo sino definir como optimismo. Negro, educado, de nombre árabe, cristiano, tolerante, dinámico. Inspirador. De derechas, sí, pero no me negaréis que en el país de los ciegos, el tuerto es el rey. Curioso refrán.
Alude al "Espíritu de Andalusía, de Córdoba". Y me encanta. Denota inteligencia quedarse con lo mejor de cada casa. Yo lo intento. Y sí, puede que simplemente sean palabras. Pero tal y como está la política internacional (la de aquí es harina de otro costal), me basta. Benditas sean, cuando ni ellas asomaban hace tan sólo unos meses.
En Córdoba, en Al Ándalus, convivían razas, creencias y religiones. Brillaba la cultura. Era la perla de Occidente. El progreso y la tolerancia en unos años en que se nos hace impensable todo eso, a la vista de cómo están las cosas hoy día. El Islam ha recibido lo suyo últimamente, y la gente olvida que fanáticos los hay en todas partes. No hace mucho, nuestras mujeres no tenían ningún papel fuera de casa. No hace tanto. No vayamos de supermodernos. Somos los primeros, sí, pero llegamos tarde. Para los judíos la ley del talión es algo muy natural. Y los cristianos tenemos aún mucho que aprender y bastante que cambiar a nuestro alrededor.
Sin demagogia. Brillante la alusión al legado andalusí. Esperanzadora. Quizá sólo palabras, sí, pero qué palabras. Alguien tiene que empezar con algo, y esta creo que es la mejor manera. Guiñar con la oratoria. Tender la mano, y comprobar que nos unen muchas más cosas de las que nos separan.
Quizá, más tarde que temprano, un mundo mejor sea posible. Eso se llama optimismo, y me lo ha transmitido un hombre afroamericano de 48 años (en agosto) nacido en Honolulu. Su nombre significa bendición divina, y ha traído algo de cordura al mundo.
Yo se lo agradezco.




3 comentarios:
Me encanta Obama. Me han encantado las declaraciones sobre lo que ocurre en la franja de Gaza. Me ha encantado incluso que extremistas sionistas lo consideren antisemita por ello.
En serio, me gusta, porque está cumpliendo las espectativas que todos pensábamos que no cumpliría...
Un besazo enorme!
Este señor me sorprende cada día más...desde implantar el comunismo en General Motors(¡Que vienen los Rojos!) hasta su capacidad dialéctica. Desde Kennedy no habían tenido un orador así, leído y didáctico, razonado y sensato.
Me alegra equivocarme de vez en cuando...
A cuidarse
Yo lamento sumarme a la petición arabe: un par de acciones en vez de tanta buena palabra. Pero eso sí, da gloria oírlo y esperemos que vayan cayendo hechos después de los verbos. Y gracías a ud por contarlo.
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