Lo único que temo de este movimiento ciudadano es que sea mentira. Lo único que temo es que me robe lo que me queda de esperanza. ¿Por qué piden una reforma de la Ley Electoral -a todas luces injusta- si ya existen partidos que la llevan en su programa electoral? ¿Por qué casi nadie de entre los que me rodean lee los programas electorales de los partidos políticos? Es igual. Espero que en Sol no haya sólo perroflautas y niñatos. Espero que haya sentido común y buenas ideas. Las buenas intenciones están bien, pero no cambian nada. No dan de comer. Son ideas lo que necesitamos, ¿verdad?
Supongo que tal vez te preguntes por qué ironizo tan sutilmente sobre el eslogan este que vi en cierta plaza de mi ciudad... pues porque estoy hasta la polla de que me digan lo que tengo que hacer, porque reclamo mi papel de individuo soberano sobre mi mente, mis ideas y mis santos cojones. Porque esos que usan frases tan manías no dejan de ser tan obtusos como los que insisten en que el cambio de esta sociedad es imposible, esta sociedad despótica y cruel e insolidaria, perezosa y vaga que hemos tejido y que hemos considerado como una sociedad cuasi-perfecta con su estado del bienestar. Porque yo no tengo por qué apagar ninguna tele para pensar, porque siempre he podido pensar y ver la tele. Porque las frases bonitas son bonitas, pero no dejan de ser frases. Porque la primavera del 68 fue tapizada con similares frases bonitas llenas de palabras bonitas que siempre, siempre, se lleva el viento.
¿Aires de cambio? Sí, por favor, el aire estancado y viciado nunca hizo bien a nadie. Postureo, actuación, impostura, no, hijo no. Apaga tu tele y sal a la plaza a jugar al diábolo. Yo voy a ver qué pienso de toda esta amalgama de gente con ideas contrapuestas que dicen cosas que comparto y cosas que no, mientras me informo con la 2 Noticias.
Supongo que tal vez te preguntes por qué ironizo tan sutilmente sobre el eslogan este que vi en cierta plaza de mi ciudad... pues porque estoy hasta la polla de que me digan lo que tengo que hacer, porque reclamo mi papel de individuo soberano sobre mi mente, mis ideas y mis santos cojones. Porque esos que usan frases tan manías no dejan de ser tan obtusos como los que insisten en que el cambio de esta sociedad es imposible, esta sociedad despótica y cruel e insolidaria, perezosa y vaga que hemos tejido y que hemos considerado como una sociedad cuasi-perfecta con su estado del bienestar. Porque yo no tengo por qué apagar ninguna tele para pensar, porque siempre he podido pensar y ver la tele. Porque las frases bonitas son bonitas, pero no dejan de ser frases. Porque la primavera del 68 fue tapizada con similares frases bonitas llenas de palabras bonitas que siempre, siempre, se lleva el viento.
¿Aires de cambio? Sí, por favor, el aire estancado y viciado nunca hizo bien a nadie. Postureo, actuación, impostura, no, hijo no. Apaga tu tele y sal a la plaza a jugar al diábolo. Yo voy a ver qué pienso de toda esta amalgama de gente con ideas contrapuestas que dicen cosas que comparto y cosas que no, mientras me informo con la 2 Noticias.



3 comentarios:
Yot ambién tengo una opinión dudosa sobre este tema...antes, cuando yo hablaba de política, a nadie le importaba. Ahora mola acampar y parece que todos estamos super preocupados..
En fin
Un beso
Exacto. Vamos a ver cómo evoluciona esto... un beso!
¡Bravo, amigo!
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