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martes, 8 de julio de 2014

Happy in your fuckin fuckin fuckin day

Pues es mi cumple, y no me siento especialmente contento ni feliz. Joder. Son ya ¡¡37!! ME CAGO EN LA PUTA.
Pero no te confundas. No es que no soporte el paso del tiempo. Las canas. El bajón en la líbido (si es que puede bajar). La alopecia. El leve deterioro físico. El sudor que antes no aparecía sino hasta llevar unas dos horas de deporte intenso.
Nah. Porque pese a que estoy cerca de la cuarentena, me conservo aceptablemente bien. Oh Dios. ¿Es este un momento "porque yo lo valgo"? No, en serio. No tengo sobrepeso, puedo practicar deportes a pesar de mi asma, tengo empleo (al menos casi cuatro años más) y no estoy nada mal.
Lo que me jode del paso del tiempo es todo lo que nos han robado. O lo que nos hemos dejado robar.

La adolescencia que no tuvimos. El sexo interrumpido porque no había dónde, porque te fuiste fuera y yo no tenía un duro. Las parejas que no tuvimos. Las noches que no bebimos porque estábamos tiesos. La diáspora de amigos. El paro que todo lo envolvía. La decadencia de ver pasar la vida en casa de tus padres queriendo salir de casa de tus padres. Salir al extranjero y pasarlas un poco putas. La soledad que dio bocados cuando debieron ser chupetones de amantes. EL volver a casa y a todo sigue igual. Compaginar estudios de segunda (tercera, en realidad, la segunda quedó en pause) carrera y trabajo, perdiendo los mejores años que quedaban de juventud. EL pueblo que amas pero sabes que es un puto agujero negro. Ver a la gente emigrar o estropearse. Todo eso.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Soooooooooo overrated

Si algún día doy el paso y me borro de facebook (aún tengo tuenti, de la pura pereza que me da perder las fotos que nunca miro) será, no tanto por esa tendencia hipster a aislarse o renunciar a la hipercomunicación que nos brindan los tiempos modernos, sino por la oleada de guaísmo insoportable. ¿Qué entiendo yo por guaísmo insoportable? Pues depende del día, pero en resumidas cuentas ese postureo de quedar bien, ese abuso y mal uso del carpe diem, ese vivir a tope cada momento, esa reivindicación de lo que sea desde el salón de casa... esas cosas.

Porque, por ejemplo, la oleada de paulocoelhismo es brutal. Que si vive todo con felicidad, que si haz todo lo que quieras, que si seas feliz... uf, por Dios, qué pereza. Y la gente entrando al trapo. Que si el secreto, que si la introspección, que si la autoayuda... 

A ver si me autoayudan y desaparecen.

Far, far away from here.

Gente compartiendo fotos de que si no hace falta tener dinero para ser feliz, de que si hay que creer en los sueños... sólo el verdadero soñador sabe lo carísimo que sale soñar. Esto es como todo, si te lanzas y te sale bien, eres un máquina. Si te sale mal, lo has intent... NO. SI TE SALE MAL TE JODES.

Que si lo aceptas, perfecto. Pero basta de palabrería. Basta de ensalzar ciertas acciones o actitudes por encima de todo. No al optimismo exacerbado. No a lo de viajar a toda costa. Por Dios, ¿acaso no hay cazurros que viajen? Basta, por favor. En serio. Viajar a London, ir a Lisboa un finde, todo eso está muy bien, pero no te va a hacer mejor persona. Al menos, no necesariamente. ¿O es que si eres carajote y le das la vuelta al mundo vuelves Premio Nobel?

Creo que me explico bien. Eso de no tener miedo a nada. Vamos a ver, ¿cómo que no? Si el miedo es lo que permite la supervivencia! Vale que a veces te atenaza. Pero es que lo que hay que hacer es:
1) Lo que te salga de los cojones
2) Vencer al miedo, no no tenerlo
3) Intentar hacer las cosas medianamente bien, y si no, al carajo.

Cada persona tiene su camino. Cada una afronta su vida como puede o como quiere. Y no hay una forma mejor que otra. Y ya está. Puedes apuntar eso, Paulo.
Pero hablar desde tu atalaya, ay Paulo, cuánto daño estás haciendo entre los manipulables.

domingo, 16 de marzo de 2014

Suddenly

El domingo iba bien. Uno de esos domingos aburridos de la muerte, con los amigos desaparecidos y sin plan, para variar. Bicheando en internet, jugando a un total war, leyendo algo. Escuchando música.
De repente me he acordado de la última guardia, la del jueves pasado. La peor hasta ahora. En la que ingresé a seis o siete personas, me peleé con los psiquiatras, llamé al oftalmólogo localizado por un desprendimiento de retina, me peleé con los hematólogos, y tuve que dejar caer a una señora amabilísima y a su hija que había que seguir estudiando la masita que le habíamos visto en el páncreas. Previa pelea con el radiólogo para que le hiciera la eco de urgencia, claro. Volví a llamar a los psiquiatras para que ingresaran a un esquizofrénico descontroladillo, y me peleé con el administrativo que me metía prisas con un abuelo que llevaba allí desde la mañana y al que finalmente dejé en observación.

Esto no viene a cuento de nada. Viene a cuento de que nos llevamos los pacientes a casa bastante a menudo. Me pregunto cuándo la vida va a decir algo del tipo de "vamos a recompensar a este chico, no va a llevarse sólo malos ratos".

Y tal.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Una de linguística

Es curioso, pero a mí la palabra maricón, o la palabra maricona, o mariconazo, no me sugieren homosexualidad. Puede parecer una pose, una pose guay de esas que aborrezco, pero no lo es. Lo digo porque cuando estoy en la consulta y me viene el típico chico de veintipocos con su madre, o el de treintaipocos con su chica, porque tiene tos desde ayer, sin fiebre, porque se ha hecho un esguince, porque le duele la espalda después del gimnasio, porque quiere algo que le quite el dolor de un latigazo cervical y lo quiere rápido, sin esperar a que vea primero al abuelo que se asfixia, y viene, él o su puta madre o su puta novia tres veces, tres a mi consulta a meterme prisa, y lo quiere ya pero no pinchado, porque le da miedo, pienso que tengo delante a un MARICÓN, con mayúsculas. Y suelen ser heteros. Y suelen, oh ironías de la vida, follar más que yo. Yo me callo la puta boca y me llevan los demonios (el que me conoce sabe que soy un poco explosivo cuando algo me toca los cojones), porque como médico respeto a todos mis pacientes. Pero como persona, no tanto. Este tipo de gente para mí son MARICONES. Así, con mayúsculas. Y con respecto a los homosexuales, con pluma o sin pluma, con maneras o sin maneras, mi respeto. Tanto a los que han tenido los COJONES de salir del armario y confesar abiertamente su sexualidad, demostrando a los cafres que nos rodean que no pasa nada y no explotan ni nada de eso, como a los que por los más variopintos motivos no han podido hacerlo y han vivido o viven o vivieron su sexualidad a escondidas, cosa que no le deseo a nadie. Sus razones tendrán o tuvieron o tienen, y mi RESPETO también. Con mayúsculas.

Pero a los maricones de gimnasio, a los maricones chulazos que vienen de la mano de la choni de turno, tatuados o repeinados y llorando por gilipolleces, y metiendo prisa y pasando de los abuelos EPOC, de los dolores torácicos o de la gente que entra directamente en parada sólo les digo: MARICONES.


lunes, 3 de marzo de 2014

Se dice se comenta

que Ucrania va a petar y puede que haya una (otra) guerra en Europa. La gente parece preocupada, los medios parecen preocupados y a mí me parece todo una puta mierda, hay guerras a diario y a todo el mundo se la sopla.
Somos, en general, unos mierdas.

viernes, 28 de febrero de 2014

So, I´m fucked

Mira, me rindo. Seguiré escribiendo, que ya mañana me cagaré en mi puta vida. Estaba pensando que una de las razones de seguir solo, lo sé, tema recurrente y que huele a bolita de alcanfor, es que busco demasiado. 
Claro, porque es que quiero a una chica guapa y bastante follable, pero no demasiado, porque suelen ser gilipollas. O modelos. Y una modelo que no tiene novio o follamigo es algo sospechoso. Seguramente esté fatal de la cabeza.
Qué cruel, Hamlet, por Dios, qué cosas dices.

Pero piénsalo. Una tía guapa soltera? En serio? Porque quiere. Y por qué quiere? O porque la han tratado de puta pena (classic) o bien porque algo le falla. Al margen de que sea una bestia parda que lo único que quiera sea follar sin compromiso alguno, ni siquiera follamigo.

Así que recapitulando, guapa y follable, pero lo que es peor, inteligente. Porque, queridos todos, las erecciones más duras las producen las conversaciones inteligentes con tías atractivas. Y si eres tía y ningún tío te ha dicho esto, has elegido mal casi siempre.

Utilizo el vocablo terrible. Sí. Atractivo. Esa cualidad misteriosa que hace que cuando preguntas a una tia que por qué está con ese chulo que la ignora, ese que pasa de ella, ese que le ha puesto los cuernos o ese que prefiere el fútbol a quedar con ella la respuesta sea un lacónico "es muy atractivo". Que es una expresión prima hermana del "tiene algo". Y aquí, como en Brasil, vale-tudo.

Guapa, follable, inteligente. Y claro, que no sea creída. Lo cual es, prácticamente, una entelequia. Porque si desde jovencilla ha sido mona y lista, la lista de tíos que habrá tenido detrás podría darnos para llegar hasta Saturno y volver... unas 20 veces.

Me diréis que no. Que exagero. Hombre, siempre hay excepciones. Pero las cifras son las cifras. ¿Que son mis cifras? Pues contad vosotros, yo os espero en este blog.

So, guapa, follable, inteligente, que no sea creída... y compatible. Esto ya es la polla en adobo. Que sea compatible conmigo es... imposible xD.
Más o menos (porque ni yo lo tengo claro) es que me soporte y que me quiera entender. No necesito -creo- ni que lo haga. Me basta con que lo intente. Que le guste el arte, el cine, la música, que... bah, mejor escribo un poema sobre eso.

Igual me entra hasta sueño. Que mañana tengo GUARDIAAAAAAAAAAARGGH
 


lunes, 24 de febrero de 2014

Mañana tengo otra semana por delante

y dos guardias. Hace tiempo que estoy pensando que no estoy contento con mi vida. Y es curioso, porque tengo empleo (al menos cuatro años y 3 meses más), tengo algo de dinerillo, tengo para mis caprichos, el asma me está respetando (al menos a doble dosis de symbicort) y las rodillas también, de momento.
Hoy le he pedido a mi padre un tranxilium. No suelo drogarme. No al menos con drogas legales. Últimamente la ansiedad me está ganando terreno. Me voy a correr, trato de no pensar demasiado, sólo fumo en las guardias de puerta.
Me pregunto si lo que me hace falta es un polvo. Ya sabéis, para desdramatizar tanta mala guardia y vida vacía.
Hoy le he pedido a mi padre un tranxilium, y me ha jodido que me pregunte que si va todo bien en el trabajo. Le agradezco su preocupación. Pero en mi escala de valores el trabajo, si bien es claramente vocacional, es lo último.
Lo que no va bien es todo lo demás, papá. Eso he ido a decirle, y las palabras se me han atragantado en la garganta.

Las guardias de puerta ya están más o menos controladas, me quedan 3 meses para ser R2 (quizá sea ansiedad anticipatoria del síndrome del busca), pero esta sensación de descontento con la vida me está pudiendo. Otras veces tuve que tirar de medicamentos una temporada y la cosa fue bien, el elemento estresante exógeno se fue diluyendo con el tiempo, como debe ser. Esta vez parece que no hay causa aparente. Desconcierta.

(Otra cosa es cómo ha sido mi vida hasta ahora, y cómo han sido mis circunstancias, que claro, marcan, y que no os voy a contar, curiosos).

El otro día en Primaria me quedé frío. Llegó una chica de mi quinta más o menos, unos 38 o así. La habían dejado el 14 de febrero, después de 10 años (yo pensé mira, por lo menos no te han dejado por teléfono, chata, y has disfrutado de 10 años de relación, o por lo menos no te han corneado). El caso es que quería YA, eso era un lunes 17, ansiolíticos y antidepresivos.

Yo pensé que era una pose un poco maricona, desde el respeto, pero bueno, cada cual maneja sus problemas y ansiedades a su modo y tal. Pero lo que pensé, sobre todo, es en la de veces que hablé con alguien con esa sensación de agobio, de no poder llenar el pecho de aire, de sentirte mal. Cuántos meses hasta decidir tomarme algo porque la verdad es que estaba mal. Y pensé en lo que se cuida la gente y lo que aguanto yo y me dije basta.

Y pensé en que la mayoría de gente que conozco ha viajado. Ha estado en París, en Londres, en Roma. Y yo he estado o currando, o ahorrando, o pasándolo regular, y sobre todo solo.

Y no, encontrar a alguien no es la solución a mis males, pero joder, quizá sea un buen parche.

Pero lo que quiero decir no es eso, sino más bien lo contrario. Yo no busco a alguien como solución a una soledad más o menos dura (estar solito tiene sus ventajas). Yo lo que quiero es no estar mal. Yo lo que quiero es empezar a vivir. Puestos a salvar vidas, creo que tengo derecho a encarrilar la mía. Ya lo dice mi futuro tatuaje: "Medice cura te ipsum".

domingo, 23 de febrero de 2014

Rescue

Me acabo de dar cuenta de que, como romántico gilipollas, llevo mucho tiempo, toda la vida, esperando que me rescaten, esperando refugiarme en una sonrisa y en una conversación inteligente-picante con happy ending. Pero la vida no es así. Al menos no la mía.
Podría dedicarme a leer libros de autoayuda y convencerme de que no, de que no es que mi vida hace tiempo que es un poco mierder, sino que son mis pensamientos los que me hacen pensar eso. Pero no, amigos, una polla para los pensamientos, aquí se escribe de hechos, y se escribe con las tripas.

 Podría deciros que me planto, que paso de esperar un rescate y tal, pero me conozco, y aunque soy un desesperanzado, no acabo de perder la esperanza. En las pelis queda superbonito, pero en la vida real es muy rollo.

Lo que sí puedo deciros es que se me han acabado las bengalas.

martes, 21 de enero de 2014

Cuando la soledad muerde

Vivir solo tiene, como casi todo en la vida, cosas buenas y cosas malas. Después de nueve años de compartir piso (repartidos, no consecutivos, gracias a Dios), a uno le apetece. Ver lo que quieres en la tele, no mosquearte por el típico que se ducha el triple que tú (hablamos de tiempo y por ende, de butano), no aguantar a nadie, que nadie tenga que aguantarte, comer tu comida sin que nadie te pida nada de lo que te queda poco o te gusta mucho (véase cocacola, no lo puedo evitar), y un interminable etcétera.
Pero claro, todo ying tiene su yang, y a vece la soledad da bocados. Hoy, por ejemplo, me ha dado uno sin avisar, como le gusta a la vida hacer las cosas. Me he puesto malito. Estaba en pijama viendo la tele y bicheando con el portátil, y de repente, ¡zasca!, me ha dado una tiritona. Uno, que algo entiende de esto, ata cabos y ve que el malestar tontorrón de ayer (que me hizo enroscarme y taparme como un esquimal en plena era glacial) más esta tiritona equivale a gripazo diluído -espero- por la vacuna antigripal.
Y muerde la soledad. Porque te ves eso, solo. Sin termómetro, débil, vulnerable. Como siempre en el fondo (no me refiero al termómetro), pero todo más obvio. Más evidente.
Y uno agradecería tener alguien al lado, aunque fuera para decirle que estás malo, que vaya tela, que a ver cómo curro mañana y que a ver qué coño pasa con la guardia.
Y uno se ve escribiendo en un blog.

Tiene gracia. El médico de familia con el que estoy rotando me dijo el otro día que me merecía una buena chica. En realidad tiene truco. Le había hecho un resumen de mi vida y, la verdad, sonaba a una vida interesante. Monótonona, sacrificada, algo gris y falta de brillo, pero ciertamente algo intensa y algo vivida. Y claro, como soy como soy y como de vez en cuando -no es cuestión de ser falsamente modesto- tengo frases geniales, le solté "te das cuenta de que con la vida tan interesante que he llevado me merezco una épica historia de amor?" :P
Hoy me ha dicho que tenía mala cara. Arrastraba algo de mal cuerpo desde ayer, pero el paracetamol de las siete me alivió bastante. Sí, ése del que la gente se queja cuando se lo recetas... pero ¿qué es lo que quieren? ¿Esteroides, joder? En fin, que me dijo que tenía mala cara. Que necesitaba a alguien que me diera mimos. Yo sonreí. Una broma más. Pero ahora lo rumio y pienso que hace más de once años que nadie me mima. Ya va tocando, leches.

Me he cascado un gramillo de paracetamol, y cruzo los dedos para pasar buena noche y, sobre todo, poder currar mañana. No quiero faltar a la guardia, casi siempre cuesta encontrar a alguien que te supla y bastante carga de trabajo hay para dos erreunos como para que uno falte. Intentaré ir por todos los medios.

Supongo que lo hablo contigo porque si lo hago solo puede parecer raro. En realidad no, suelo hacerlo bastante y no sueno a loco. No me sueno a loco. Claro que eso es un poco propio de un loco :P

A veces los bocados vienen así, sin esperarlo. Te ves en la cama tiritando y no se trata de que quieras a alguien calentándote ni nada de eso, sino que te ves vulnerable y poca cosa. Y el bocado... bueno, ha habido otros antes, y habrá más, qué duda cabe. De eso trata la vida.

Podría llamar a casa y desahogarme. En parte me hace sentirme triste, yo aquí quejándome cuando a unos cien kilómetros hay gente que me quiere sin reservas. Hay gente que está sola de verdad. Y me acuerdo de cuando el señor Ale me tildó de "hiperconcienciado". Demonios. No creo que lo sea. Pero sí que debería dejar de darle tantas vueltas a las cosas.
No les llamaré. Para qué preocuparles. Dejarles con el cuerpo como yo, cortado. Mi madre sería capaz de encajarse aquí. Sé de lo que hablo. Ella no viaja nunca, está hecha a no moverse ni a disfrutar en general. No ha tenido una vida fácil, precisamente. Y ahora a mí no me toca decirle que estoy malito. Me toca decirle que estoy bien, que todo va bien, que no paso frío y que como bastante. Mentiras podridas casi todas. Pero estas mentiras -creo- pueden pasar. Son de buen rollo. De las pocas de buen rollo.

Eso sí, eso de ser buena persona o intentarlo es, en ocasiones, una puta mierda.

lunes, 16 de diciembre de 2013

NABIDAD

Por si quedan dudas, que casi siempre quedan, o por si hay algún despistado que cree que no sé escribir Navidad con uve, que siempre lo hay, lo dejo claro desde el principio. Nabidad con be. De nabo. 
Este es un post más de los miles de posts despotricando de estas fiestas durante estas fechas. Sí.
Cada año me gusta un poco menos. 
La verdad es que me toca un poco las narices, pero tengo bastante aguante. Siempre se me ha dado bien aguantarme. Cuestión de práctica. Y ahora con las guardias de puerta, más.

Me toca los cojones, vaya. Que sí, sé que a mucha gente le encanta. Lo respeto. No trato de convencer a nadie. Y sí, sé que aunque sea bastante de mentira, al menos durante esta parte del año hay cierto buen rollo. La gente lo intenta. Debería ser bastante.

Pero no me basta. Me cansa.

La falsedad. Las felicitaciones por cumplir. Reunirse con familia con la que no te llevas del todo, porque haya poco trato o por lo que sea. 
El consumismo. El comer como posesos, como cerdos. En lugar de sacar bocatas a la calle. Durante cualquier día del resto del año.
El regalarse cosas. ¿Por qué sólo en estas fechas?
El intentar ser bueno, ser amable. ¿Por qué sólo en estas fechas?
Los putos anuncios de la tele. El puto anuncio de El Almendro. ¿Es que no saben que cada año hay más gente que no vuelve a casa por Navidad, carajo?
¿Ningún pueblo, ninguna ciudad que prefiera no alumbrar sus calles para con ese dinero destinar más recursos extra a los desfavorecidos?
Yo que sé, no me mola nada esto. Para un cristiano Navidad es todo el año, cojones.
Y esto me hace entroncar con la Semana Santa. Yo no celebro la muerte de Jesús, ni su sacrificio (al fin y al cabo, Dios me perdone, nunca lo pedí), ni siquiera su resurrección (mi ramalazo científico me plantea serios problemas de fe). Celebro su mensaje de Amor, y punto. Y trato de llevarlo a cabo cada día. Y punto. Y trato de no juzgar y no cagarme en la puta madre de nadie cada día. Mi trabajo me cuesta. Si es que algún día tengo suerte y lo consigo.

Así que hasta que no lleguen las Navidades Perpetuas, FELIZ NABIDAD
 
 

martes, 23 de julio de 2013

Querido futuro R1

Qué pocas ganas de hacer la cena, tirar la basura, ordenar la casa, limpiar la casa, fregar, y todo ese monótono etcétera que me/nos carcome. ¿De qué me sirve la genialidad si tengo que hacer las tareas domésticas? Nadie sabe lo que trabaja una madre... hasta que se convierte en una.
No, no he tenido hijos. Es una metáfora. Supongo que la habías pillado.
Qué pocas ganas de una guardia de puerta mañana. Que si el caos, que si los hiperdemandantes, que si los adjuntos quisquillosos, que si los tutores-fantasma... CONSEJO: en puerta, como en la vida, recúbrete.
Yo aconsejo el recubrimiento diario, para la lucha diaria, el día a día puro y duro, con TEFLÓN. Los que me conocéis ya habréis oído la teoría más de una vez. Que todo te resbale.
En el caso específico y algo más duro de una guardia de puerta de Urgencias, recomiendo añadir a la capa de TEFLÓN una buena capa de MESUDALAPOLLACHAVALES. No falla.

Esta es la actitud, pero no te confundas, joven erreblasto. No es que no te importe el paciente. De hecho, junto a ti, es lo único importante. Todo lo demás debe, repito, DEBE estar por debajo de vosotros. Y eso quiere decir que si se te atrasa el trabajo, hazlo lo mejor que puedas, y si aún así se atrasa, que se atrase, no estamos haciendo bollos. Si los celadores no acuden, paciencia o -una solución rápida pero poco útil para el medio-largo plazo, haz su trabajo. Si enfermería te discute un tratamiento, duda lo imprescindible. Puede que te equivoques, o puede que ellos se equivoquen. Y no me digas que no distingues entre un DUE enrollado que sabe lo que dice y uno resabiado que no tiene mucha idea. Pregunta a tu tutor. Si es un tutor-fantasma, búscalo lo justo, y acude a otros adjuntos como el que no quiere la cosa... "es que como ya he buscado tres veces al tutor y no aparece... se me amontona el trabajo".

BE WATER, MY FRIEND. Pero no en la taza del water. Todos hemos pasado por esto, o lo estamos haciendo, hay muchísimos erres mayores dispuestos a echarte una mano, y el buen personal compensa de sobra al personal hdp (de todas las categorías laborales, por si había dudas).

Nos deseo mucha suerte.

miércoles, 3 de julio de 2013

Quick question

A los que dicen que los médicos ganamos mucho dinero (supongo que con respecto a otras profesiones y sin compaginar pública y privada, porque si echo diez horas o más de curro al día me imagino que no gano mucho, sino que trabajo mucho), ¿me podéis decir otra profesión con el mismo sueldo y carga de responsabilidad donde, por ejemplo, tengas que hacer una rcp a un paciente con hemorragia digestiva alta y mancharte de sangre, seguir currando hasta la noche y seguir hasta la mañana siguiente? Todo con tacto rectal incluído. Gracias. Espero la respuesta.

sábado, 29 de junio de 2013

La tiranía de los papás o la dictadura del progenitado

Llámenme intolerante. Llámenme exagerado. Llámenme fascista, niñato, execrable. Incluso llámenme lo que sea. Pero no me negarán que algo de lo que sigue a continuación, si no todo, está bastante cargado de razón.
Hemos llegado, ya en este blog ha sido de sobra denunciado, a una situación en que la estupidez no es que campe a sus anchas. Es que se ha comido (si alguna vez lo hubo) todo rastro de sentido común e inteligencia.
La dictadura a la que me refiero (días de tiranías estos, ajados de esperanza, amigos) es a la de los papás y las mamás (de la lingüística otro día hablaremos, o no), la de los papás y mamás zombies que por arte de magia son poseídos por el egoismo y la estupidez más recalcitrante.
Tengo vecinos. Son padres. A ver, yo he sido niño. Niño-demonio, para ser más exactos. Sospecho que de pequeño (y aún hoy día) sufrí de TDAH. Pero hoygan, a mí mi señora -y santa- madre me educó. Lo que se traduce en que sí, en efecto era un pequeño madafaka, pero una mirada de mi madre -no hablemos ya de una orden directa, con una frase que empezara con mi nombre- bastaba para que me quedara más quieto que el ojo de Espinete y más callado que un mudo amordazado.
Y esto, queridos, no pasa. Esto se acabó no sé ni cuándo ni dónde, pero no pasa. Es historia. Kaput. Finito.
Hoy día los padres educan en la inacción. Pongo un ejemplo: la niña que vive al lado me ha vuelto a despertar, hoy sábado, a las diez de la mañana. 
Me dirán que exagero, que las diez de la mañana no es una mala hora, que los niños hacen ruido porque forma parte de ser niño, que tampoco es para tanto.
Y yo les diré que estaba saliente de guardia, que había dormido tres horas y que mañana tengo guardia de 24 horas. Y que los niños tienen que jugar, claro, pero sin molestar a los demás. O al menos los padres deben intentarlo.
Pero no, estos padres no hacen nada que no sea vociferar con ella en el pasillo, animándola a hacer más ruido o a corretear más por el susodicho lugar. Con el eco correspodiente.
De lo que yo me quejo no es en sí de estos hechos, sino de lo que se deduce de ellos. De la postura de superioridad moral de los padres. De esos padres y madres que se abren paso con el carrito. De esos que te dan, y no te piden disculpas, o te dan y te animan a que te quites de en medio con una mirada porque ellos, oye, llevan un carrito.
De los que te joden la película en el cine porque llevan a ver Iron Man 3 a una criatura de 3 o 4 años que no se entera de una puta mierda y, lo que es peor, hace que tú tampoco lo hagas.Y no piden disculpas. Ni sacan al niño fuera un ratito, ni se ponen colorados. Porque son tiranos. Hijos de puta y tiranos.
Porque si cambiamos el enfoque lo entenderéis. Porque esta gente es capaz de tocar a mi puerta si algun día hago algo de ruido, con la cosita de mañana trabajo, como si sólo ellos lo hicieran, o de que mi niña está dormida, como si sólo su sueño fuera respetable.
Lo peor, ya les digo, no es que me jodan la vida a veces. Lo peor es que ni siquiera se dan cuenta.


martes, 18 de junio de 2013

Una de catalanofobia, HOYGA

Mirad ésto. Es Viladecans. Viladecans tiene 65.000 habitantes. Not bad. Mi pueblo se pone en unos 50.000 en verano. Vale, sólo son tres meses. Pero amigos, hablemos de Viladecans.
"Viladecans históricamente siempre ha sido deficitaria en medios de transporte, últimamente se está mejorando en este aspecto"
Ajá. Me alegro. ¿Qué se ha hecho?
" La primera mejora se realizó en la década de los noventa con la construcción de una estación de Renfe, en las cercanías de la ciudad"
Ajá. Muy bien. A Tarifa ni llega ni va a llegar, claro que es una población más pequeña. Costera y que peta sistemáticamente en sus comunicaciones (una entrada, carretera nacional, y una salida, contando con que tiene puerto de mar al que llegan ferrys de Ceuta y Marruecos).
" Al principio, bastante alejada del núcleo urbano"
Ah, no todo es ideal en Viladecans. Quizá demasiado lejos. Puede que muchos por aquí abajo quisieran tener la estación más cercana alejada del núcleo urbano, quizá a menos de 20 km (Algeciras).
" En la actualidad, se ha urbanizado y modificado sustancialmente, la carretera que conecta la zona agrícola con la ciudad, estando la Estación de Renfe ahora mucho más accesible, dando la sensación de estar más integrada en la ciudad"
Bueno, se ha urbanizado, bien.Y muy bien por lo de la zona agrícola. Se ve que en Viladecans hay tierras fértiles.
" Paulatinamente se ha ido mejorando la red de autobuses interurbanos que conectan las poblaciones cercanas exceptuando el aeropuerto (gran asignatura pendiente) y la ciudad de..."
Aeropuertos, creo que Cataluña tiene seis. Igual que Andalucía. Comparen extensiones, población, etc.
Y os dejo esto, hablando de trenes y Andalucía (Wikipedia) " La red ferroviaria convencional permanece siendo similar a la de hace 100 años, con una estructura centralizada hacia Sevilla y Madrid, careciendo de conexiones directas entre muchas de las capitales de provincia."
Os pondría un enlace de nuestros autobuses interurbanos, pero me da la risa. Salen cada hora, hasta las diez de la noche. Y para ir a Cádiz, muchos menos. Y a El Puerto o Jerez, dos al día y no sé si todos los días.
"Y por último se ha creado una red de autobuses urbanos para facilitar la movilidad interna de la ciudadanía pero con algunas carencias pues no cubren todas las necesidades porque no llegan a algunas zonas de la ciudad ni pasan por la zona industrial"
Bueno, no todo es ideal en Viladecans. Hay carencias. También hay zona industrial (lo de las zonas industriales en el sur da para un post de por sí), pero parece ser que las líneas de autobuses son mejorables.
Pero hay más, caballeros y damas...
"A pesar de todas estas mejoras las continuas retenciones, sobre todo en la autopista C-32 evidencian que no solo en Viladecans sino en toda la zona del Bajo Llobregat Sur, las comunicaciones son insuficientes y además de mejorarse se viene reclamando desde la ciudadanía de la población y las poblaciones cercanas la construcción de líneas de Metro y Ferrocarrils de la Generalitat para paliar estas carencias."
DOSCOHONEAHÍ


Esta gente sabe quejarse.

Hablemos de deportes.

" La práctica del deporte en la ciudad está muy difundida, pero los equipos de alto nivel están limitados por las carencias en los recintos deportivos de la ciudad"
Jajajajajajajajajajajajajajaja

Me pregunto qué entienden por "carencia" en Viladecans.

" Podemos destacar cuatro deportes de entre todos el atletismo, el béisbol, el baloncesto, el fútbol y el Rugby"
Bueno, muchas carencias no deben tener si pueden jugar a rugby o béisbol, DIGO YO.

" el Club Béisbol Viladecans dominador histórico estatal en este deporte"


PAUSA


Hablemos de la liga nacional de béisbol

Como veis, hay 13 equipos. Bien. De los 13, 9 están en la Divisón de Honor.

OH, SORPRESA, AMIGOS!! NINGUNO ANDALUZ!!

Entre los 4 de Primera División A, hay un ANDALUZ!!! el Benamejí. Para los que gustéis de cifras y de comparar, comparad las capacidades de estos equipos, el Benamejí y el Viladecans.

CURIOSIDAD: año de fundación del Viladecans: 1945

EN POSGUERRA Y JUGANDO AL FÚTBOL, SEÑORES?? MUCHA HAMBRE NO HABRÍA POR ALLÍ.

CURIOSIDAD: año de fundación del Benamejí BC: 1985

CINCUENTA AÑOS NO ES NADA... ANDALUZ!! EXAGERAO!!!


Así podría seguir, pero hoy no quiero. Lo que quiero es que cuando se hable de que "robamos" a los catalanes, se especifique por favor que no desde Andalucía. Y no me saquéis el PER, que le cambiaron el nombre y soy enfermero y médico, y no he trabajado como jornalero en mi puta vida.

Dejad de llorar un poco y buscad las cifras. Aquí nadie os roba. Sí que roban, pero roban sobre todo por el Sur, donde seguimos sin cosas que tenéis desde hace por lo menos medio siglo antes que nosotros.

Con cariño andaluz.

sábado, 20 de abril de 2013

El día de la erección

El día de la erección. El día de la elección es, con toda claridad, el de la erección. Del ego, claro. Malpensados.
Este día, muy americano, se caracteriza por ser -dicen- uno de los más importantes de tu vida. Luego resultará que, como todo, selectividad, primer polvo, noche de bodas, etc, no era para tanto.
Las academias entevistan a los primeros, los ganadores de este pastiche, este teatro del absurdo de elegir especialidad que es el MIR. Digo yo que si de veras les interesaran los alumnos deberían entrevistar no ya a los primeros, sino también -nótese el también, susceptibles- a todos los demás. A los dosmiles, tresmiles, cuatromiles, cincomiles. Cada uno tiene una historia y cada uno tiene algo que decir, bueno o malo, sobre esta aventura.
Pero no, plas, plas, el éxito es para los primeros, algo en parte lógico, y las vocaciones se masturban al ritmo de plástica, derma, cardio... bonitas, pero que huelen un poco a ejercicio privado y lucro. Oiga, que el lucro mola.
Y tanto, caballero.
No digo que siempre sea así. Tengo algún amigo dermatólogo, y lo sé.
Pero no me negarán que eso de "he escogido plástica porque me gustan las quirúrgicas y me parece muy amplia..." como que no cuela. Mire usted, usted y yo sabemos que puede elegir lo que le salga de la punta de la polla, y no hay comparación entre una cirugía como por ejemplo la general y plástica. Ni horas, ni esfuerzos, ni compensación.
"Pues mira, he cogido plástica para aprender en lo público y pasarme a lo privado y poner dos tetas a tres mil pavos la ubre".
Not bad.

Estoy algo así como en la zona media, en la zona medio-baja de la zona media. Y en este business conozco a gente entre los mil, dos mil y supongo que tres mil primeros. También a gente de la zona algo más baja que yo, gente que elegirá entre repetir o cambiar de planes.
Y es una putada, porque los conozco, no mucho pero sí lo suficiente, y podrían hacer cualquier especialidad.
"Como los que no conoces, capullo"
Pudiera ser que sí.

Sostienen los entendidos que la prueba, el filtro, debe hacerse. Supongo que los triunfadores, los primeros, o los que no lo son tanto pero pueden elegir lo que quieren, estarán de acuerdo.

I disagree
Why, picha mía?

Pues porque después de siete meses, siete, estudiando, no tengo sensación alguna de saber Medicina. Tengo sensación de haber desaprendido. Esto, sumado a lo que siempre me cuentan de que "te vas a enterar con las primeras guardias de puerta" me dice que este desaprendizaje es algo habitual.

Y HOYGA QUÉ PROPONE, EH DESTROYER? BUFÉ LIBRE DE ESPECIALIDADES?

Mire, no estaría mal. Pero como esto no es Jauja, no, pues ¿por qué no podría ser el MIR algo más real, más útil? ¿Por qué premiar al loro que memoriza la prevalencia de la esquizofrenia (1%, i guess) y no al que distingue un caso clínico más o menos claro u oscuro? 

MOTHER OF THE LAMB

Si la peña ya se pone cardíaca con las preguntas de casos clínicos, que no suelen llegar a la cuarentena...

HOMBRE POR FAVOR, YO ESTUDIO LO QUE HAGA FALTA, PARA PENSAR YA ESTÁN LAS INGENIERÍAS

Y sí, claro que debe haber memoria y estudio, pero un médico que no razone o que prefiera una lista de síntomas a hablar con el paciente y mirarlo y tocarlo y descifrar que le pasa... mire usted, tendrá muy buen expediente y un pedazo de mir, pero a mí que me atienda el segundo.

martes, 22 de enero de 2013

Esfuerzos

En las películas queda bonito. Me refiero a las películas americanas, claro. En las españolas salen tetas. Cierto, no en todas. En otras salen culos, y en otras los nacionales son el terror. En casi todas los republicanos buenos y guapos, pero ¿a quién le importa? 
En América todo es distinto, tienen multitud de frases motivadoras y películas que cantan glorias a los esfuerzos de jóvenes y mayores, deportistas, maestros o policías, soldados, amas de casa o putas de casino.
Da igual.
Sin embargo, en España, no hay películas así, no se ve al joven o mayor protagonista pasándolas putas en la universidad, en el curro de camarero, o en las dos cosas. 
No.
Aquí el joven folla, eso sí. Folla, tontea, se independiza o no, folla, trabaja o es parado pero folla. Casi siempre folla.
La banda sonora en USA es épica y una loa al esfuerzo, al sacrificio. Aquí es una copla que redunda en el fornicio. Y qué malos son allí, por Dios, tan conservadores y con tantas multinacionales.
Como sabéis, los Bardem, esa saga tan guay y tan de izquierdas, viven en Cuba y visten con harapos. Oh, wait.
Iba a hablar del esfuerzo y me está saliendo un post de cine. ¿O no?
En cualquier caso, es muy cansino. No estoy escribiendo esto para que me comentéis animando, de verdad. De hecho, no quiero que lo hagáis. Estoy un poco hasta la polla de todo: de las frases motivadoras del MIR, de los simulacros hijos de puta del MIR, de los ánimos entre compañeros. Sí, hoy amanece otro día duro.
Tampoco escribo esto para que quien me lea vea el esfuerzo que hay tras una carrera como Medicina, no dudo que también lo hay cada mañana tras la barra de un bar, o a los mandos de un tren, o qué sé yo. Detrás de cada despertador a las siete de la mañana hay esfuerzo, inadvertido casi siempre.
Ni siquiera lo escribo para que veáis que la mayoría de los médicos lo son por vocación, porque no hay -y no lo hay- sueldo que justifique siete años estudiando mientras la mayoría de universitarios coetáneos se tocan las bolas. Ni siquiera para que veáis que el esfuerzo actual se perpetúa, puesto que tenemos -debemos- seguir formándonos en el futuro, en una sociedad cada vez -aunque no lo parezca- más y más científica y con nuevos conocimientos y descubrimientos casi a diario.
Ni para que comprendáis lo injusto de que tras todo este esfuerzo te lleguen listos tirando de wikipedia y google.
No.
Escribo esto porque me canso. Mucho. De muchas cosas. Me quejo, normalmente por escrito, y sigo adelante. No hay más. 
Y en España lo que veo es envidia, sexo y poca cultura de esfuerzo. Como en el cine español, que dicen que nadie quiere ver porque somos tontitos que preferimos cine americano.
Mirad, yo qué sé. Yo sólo ser que estoy cansado, harto, deseoso de que llegue el día dos de febrero y mandar los apuntes al carajo.
No sé si el post es de cine, crítica social o denuncia o nada. A veces pasan cosas así en la vida. Como quien no quiere enamorarse y va y se enamora y al final le dan por el orto.

lunes, 7 de enero de 2013

(Des)Motivaciones

Que no te vendan la moto. No formes parte del engaño. Me refiero a la motivación. Me refiero a uno de los peores timos tras las preferentes: el timazo de la motivación y la moral alta.
Tanto si preparas el MIR como si no, es un timo muy a la orden del día. Sí, queridos y queridas, alguien tiene que denunciar el tremendo DAÑO que han hecho, hacen y harán las frases (auto)motivacionales rollo Paulo Coelho, Alejandro Jodorowsky y demás. Bullshit, amigos, bullshit.
Como dice Wikipedia, un artista
 El primer timo es la falacia en sí misma. La sobrevaloración y explotación del concepto de motivación. La cocaína del estado de ánimo. Sí, chicos, la farlopa de la pseudointelectualidad. Estar contento, motivado, preparado para todo... por cojones.
Y ahí, ahí radica la falacia. Si estoy motivado para algo es porque no siempre lo estoy. Y la motivación, motivarse, no puede (ni debe) nacer de una frasecita supuestamente oportuna y, por cierto, tremendamente falsa.
Así, por ejemplo: "EL QUE LA SIGUE, LA CONSIGUE"
Faaaaaaaaaaaalso. No hay garantías. El que la sigue puede llegar a ser, o bien un pesado, o bien denunciado por acoso. No, en serio. Insistir no garantiza el éxito. Queda bonito para las pelis, pero es falso. Porque ¿quién nos garantiza que el enésimo intento SÍ va a ser distinto? Otra cosa es querer que lo sea. Pero, ay colegas, yo me quiero follar a Scarlett y en esas estamos hace unos cuantos añitos. Y seguro que adivináis el final de nuestra no historia.
LA MAGIA ESTÁ EN CREER EN TI MISMO. SI CREES EN TI, PUEDES LOGRAR CUALQUIER COSA.
Claro. Claaaaaro que sí. Scarlett, yo creo profundamente en lo nuestro. ¿Scarlett? ¿¿Scarlett??
 "Aprende algo nuevo.  Trata algo diferente.  Convencete de que no tienes límites, porque en realidad, no los tienes"
Por supuesto. No hay límites. De hecho, no hay límite a la estupidez de esta frase. Una de las cosas más inteligentes que conozco es reconocer los propios límites. Los tontacos te querrán convencer de que no los hay, pero eso es, además de una estupidez, una necedad. Y la siguiente es creer que reconocer nuestros límites implica no rebasarlos. No sé por qué, pero si no defino hasta dónde llego, ¿cómo cojones voy a superarme? Ay, Señor.

"Tu vida cambiará cuando tu cambies"
Tu vida cambiará cuando tu vida cambie. Tu cambio no tiene por qué influir en tu vida. Si eres heroinómano y acabas una carrera, serás un heroinómano con carrera, tu adicción no va a desaparecer por arte de magia o frases motivadoras. Si eres un maltratador y tienes un hijo, no dejarás de ser el hijo de puta que eras. Aquí te podrán decir que "es que entonces su vida no ha cambiado". Claro. Claaaaaaaaaaaaaro.

"Para empezar un gran proyecto, hace falta valentía. Para terminar un gran proyecto, hace falta perseverancia."
La segunda frase es cierta. Hace falta eso, además de más cosas. La primera es mentira, o incompleta si queréis. Hace falta mucho más. Tiempo, apoyo, suerte, medios. En fin, otra frase vacua.

 "Es duro fracasar en algo, pero es mucho peor no haberlo intentado"
Iba a cambiar la fuente, pero es que me da una pereza... A veces lo más prudente, inteligente y mejor para no desmotivarse, es no intentar gilipolleces. Las salas de urgencias pueden dar muestra de esto que digo. O, aplicando un refrán, una retirada a tiempo... Otro día hablaré (o no) de las guerras de refranes xD.

Vamos con Coelho, que es otro figura:
   "Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia."
Que me explique alguien la conexión divina de este hombre y cómo Dios le ha informado de la existencias de esos instantes mágicos. Asimismo, por favor, que me expliquen los paulocoelhistas por qué sólo el megasabio brasileiro detecta (parece ser) estos momentos.

 "Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él."
Suponiendo que estas señales existan. Además, la frase ya es prepotente de por sí, dando esto por sentado.

 "Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar"
Esta me gusta especialmente. Como os decía antes, es pura necedad y vacuidad. No hay nada más humano que el miedo, ni nada mayor que superarlo. El miedo a fracasar es padre de la prudencia, nos hace ser más cuidadosos y metódicos, y sí, claro que a veces nos puede complicar o imposibilitar las cosas. Como todo en la vida. El estrés es necesario para activarnos, tenernos despiertos y en alerta. Mucho estrés nos jode la vida y la imposibilita. Pues así. Podemos cerrar los ojos, pero negar que el miedo a fracasar es algo totalmente normal (e incluso sano) es pura necedad.

 "No tenía miedo a las dificultades: lo que la asustaba era la obligación de tener que escoger un camino. Escoger un camino significaba abandonar otros."
Oh Dios mío! Soy enfermero y médico! Y surfista! Rápido, Paulo, que exploto!!

"Cuando quieres una cosa, todo el universo conspira para que realices tu deseo"
Os remito a Scarlett. Universo, ponte las pilas que el tiempo pasa.

Y hay mucho más, pero me voy a ir acostando. Seguiré otro día (o no). Pero os dejo con una frase más, que puede servir de corolario.
  "Los grandes espíritus siempre han tenido que luchar contra la oposición feroz de mentes mediocres" (Einstein)
 

martes, 13 de noviembre de 2012

Mira tú qué cosas

Supongo que estáis al tanto de la actualidad, con las muertes terribles debidas a las deudas, la presión del banco, el parte del juzgado, el policia que llama a la puerta.
Tengo otra pequeña historia aburrida que contar.
Veréis, un hombre mayor, todo lo mayor que pueden resultar unos 55 o 56 años, vivía en régimen de alquiler en una casa. Era una casa grande, algo estropeada, pero muy grande, de unos ciento veinte metros cuadrados. Tenía cuatro dormitorios de distinto tamaño, y dos cuartos de baño. Hasta un aseo pequeño. El suelo era una mierda, sí, cierto, pero a cambio tenía dos terrazas, una grande que daba a un lado, a la plazoleta, y otra pequeña que cerraron, que daba a la playa. Tenía la suerte de pagar poco por ella, era uno de esos alquileres baratos.
Este hombre tenía, cosa muy natural, dos hijos. La chica era ya mayor y aunque no estaba fija se buscaba la vida. El pequeño había empezado una carrera de tres años.
Todo eso cambió el día que llegó la primera carta.
En ella, se le informaba de que debía abandonar la casa en un plazo de tiempo determinado. El hombre se quedó de piedra. ¿Dónde iba a buscar una casa? ¿Qué iba a hacer para pagar eso y la carrera del chico? ¿Cuánto tiempo tenía? 
Se organizó, habló con abogados, echó los papeles de rigor, esos papeles que todos echamos en algún momento, fotocopia compulsada de tal o cual, fotocopia del DNI, fotocopia de la fotocopia de la madre que parió a la fotocopia. Pero el tiempo pasaba, como siempre, inexorable.
Los abogados hablaban de recursos, de ganar tiempo, de que no iban a echarlo de su casa. Él pensaba que ojalá, pero no estaba seguro, y empezó a mirar casas, pisos, apartamentos. Qué precios, Dios mío. Habló con bancos. Tenía una edad algo problemática, decían. Si le daban bastante dinero tendría que pagarlo en poco tiempo. Si le daban tiempo para pagar, le prestarían poco dinero. Es lo que tiene ser un cincuentón, que no le importas a nadie, y al banco mucho menos.
En esas, entre carta, notificación y pausa terrible, pasó un año. El abuelo, enfermo de cáncer y ya por último con la cabeza ida, falleció. El chico empezó su segundo año y, cosas de la vida, perdió la beca.
Y el tiempo trajo otra notificación, y más presiones, y los abogados seguían hablando de recursos. Y de aguantar. Pero lo que no aguantaba era la salud mental del cincuentón, que era todo números, todo hipótesis, que tenía una familia a su cargo.
Hasta que un día encontró un pequeño piso, no muy lejos, bastante más pequeño. Tendrían que tirar muebles. Y trastos de cuando los chicos eran niños. Pero al menos, pensó, estaremos bajo techo, y tranquilos, sin que nadie venga a echarnos a la calle. La hipoteca, ya se vería. Al menos no era muy gorda, ya que el piso era más o menos baratito. Asequible, más bien.

No hubo notas de prensa. Nadie salió en los periódicos. Por suerte, no hubo ninguna muerte, al menos, si no contamos la del abuelo.

Ese hombre era mi padre. Vivíamos en pisos militares y según un decreto que sacó el (des)gobierno de turno, los militares en reserva (algo así como prejubilados) transitoria tenían que abandonar las casas que tenían alquiladas. Algo que, por supuesto, dijeron a posteriori.
Esa casa era la mía. En MI casa, porque la sigo considerando MI casa, murieron mis abuelos, en momentos diferentes, en cuartos diferentes. En esa plazoleta crecí desde pequeño, atropellaron a mi abuelo, me dejé dos medias paletas, me deshollé las rodillas, jugué al futbol, corrí, creci, fui feliz.
Mi padre no se había  metido en problemas económicos. Pagábamos un alquiler barato, es cierto, pero sin ir más lejos, en el Cuartel de al lado, los guardiaciviles no pagaban o pagaban menos. Ya no me acuerdo bien. Tampoco importa mucho.
Apenas salió una noticia o dos en la prensa. Los desalojos de viviendas militares no importan demasiado a la opinión pública. Tampoco las pequeñas manifestaciones.
Claro que fue injusto. Tanto más cuando algunas familias decidieron quedarse, asumir el riesgo, ser inconscientes, no cumplir la ley, llamadlo como queráis. Pero claro que fue injusto.
Y nos sentimos solos. Y nadie vino a ayudarnos. Y mi casa se quedó vacía unos cuantos años, y después la llenó gente extraña.
Y no hubo programas especiales. Nadie se emocionó con nuestra historia.

Y ahora, la gente clama que impidan los desahucios. A mí me parece bien, me parece de puta madre, pero nadie clamó por nuestro caso. Claro que éramos unos miles de familias nada más, no es como ahora, que son tantas criaturitas. Pero no nos habíamos metido en casas lujosas ni teles de plasma, vivíamos alquilados. No habíamos hecho absolutamente nada. Y nos echaron, y a nadie le importó, y nadie se enteró o, lo que es más probable, se enteraron pero a nadie le importó.
¿Cuánta gente tiene que sufrir una injusticia para que la masa reaccione?
¿Qué hace que una injusticia sea más conmovedora que otra?
¿Quién se lamenta cuando el daño no es una muerte, ni una vida en la calle, sino estrés, ansiedad, depresión, injusticia, pero se sale adelante con tesón y trabajo?
¿Quién nos devuelve el tiempo perdido, las lágrimas tragadas, los dientes rechinados?
¿Quién, a excepción de nosotros mismos, va a recordarnos?

sábado, 27 de octubre de 2012

El timo dentro del timo

La estafa. No el órgano. Somos una generación (me voy a presentar como portavoz, así por la cara, de mi generación, como pasa todo en este país) timada. Pero no sólo timada. Timada dos veces. Me explico.
El primero de los timazos es de sobra conocido. Cuántos cafés, cuántas tertulias, cuántas cervecitas ha supuesto y animado. Claro, quién no ha hablado nunca del timazo de "estudia y tendrás un futuro".
Dejando a un lado que el futuro per sé -qué me gusta un latinajo, qué bonito queda, oiga, por no hablar de la cursiva- no se puede poseer, no tanto porque sea intangible como por que por definición no ha ocurrido y no va a ocurrir, puesto que dejaría de ser futuro y sería presente, permitidme que me ría:
ja
ja
ja.

Todo está en los libros, menos el dinero.
Claro, cómo iban a saber nuestros padres, emigrantes furtivos de la clase baja y recién instaurados en una incómoda clase media -otro tema apasionante, el timo de la generación precedente- que el estudio no iba sino a suponer más que un remedio una enfermedad en sí, fuente de frustraciones y demás mierdas.
Porque claro, el que triunfó (entendiéndose como triunfo el que la mayoría de la gente entiende, esto es, suceso, posesiones, dinerillo, tren de vida) fue precisamente el que no estudió y se lanzó al trabajo, al oficio, a la construcción, a la fontanería... a lo que fuera menos a los libros.
Tuvimos que lidiar con las bromas de cargar con libros e ir a patita mientras los curritos (ojo, con su dinero bien currado, líbrenme Dios, Marx y el Capital) nos lanzaban miradas de superioridad desde el A3. Tuvimos que bajar la cabeza cuando nuestras madres nos contaban que el hijo de fulanito tenía una casa y seis años menos, un perro, un coche y nosotros apenas teníamos internet (yo ni siquiera eso, mi caso es otro caso, una epopeya casi). Tuvimos que empezar a soñar con un trabajo, el que fuera, mal remunerado casi siempre, y dando gracias. Tuvimos que aprender algo más, a posponer, cosa que los otros (guiño a Lost gratuito) nunca hicieron, porque -hicieron bien- vivieron lo que a nosotros nos fue negado, que es lo único que de momento podemos vivir: el presente.
Nelson, todo un visionario
 Pero el destino, cruel, inabarcable, irónico, insondable y demás tal y tal nos tenía preparada otra sorpresa: el timo dentro del timo.
 
Y es que no contentos con, por ejemplo, perder una década de mal curro en mal curro, emigrar, ser timados -de nuevo- con los másteres -no del universo, los otros, los caros e inservibles-, el mileurismo, la precariedad, etcétera... tenemos que pagar el pato.
 
Hemos vivido por encima de nuestras posiblidades, dicen. No sé los demás, pero yo no. Mi generación lo dudo, al menos los que estudiamos. Nosotros no nos hemos hipotecado, porque no teníamos ni para vivir, cómo íbamos a soñar con una casa. Nosotros no nos compramos un A3, ni un Golf, ni un León. Nosotros no hemos pedido hipotecas imposibles, no hemos amueblado nada, no nos hemos ido de restaurantes caros. Nosotros sólo hemos apostado a caballo perdedor.
No sólo eso, hemos tenido que sufrir innumerables programas de pseudotertulias en los que se nos tildaba de acomodados, de no querer abandonar la comodidad del hogar. No dudo que hubiera casos, pero no es a ellos a los que me refiero. Me refiero a los que queríamos irnos porque sabíamos que nuestros padres ya nos habían dado más que suficiente, porque queríamos ganarnos la vida, porque tocaba y porque necesitábamos comenzar a vivir.
 
Sin embargo, ahora que la crisis -que para nosotros siempre existió, o casi siempre- abarca a todo tipo de gente, TODOS tenemos que pagar el pato. Porque la gente se ha hipotecado por encima de sus posibilidades, los bancos y los políticos han robado por encima de sus posibilidades, los canis han vivido por encima de sus posibilidades.
 
Nadie se acuerda de los que siempre hemos vivido por debajo de nuestras aptitudes, por debajo de nuestra formación, por debajo de nuestras posibilidades.
Sólo a la hora de recortar sueldos, congelar extras, contratar -más si cabe- precariamente.
 
Obviamente, no descubro América. Sólo espero que si hay que esforzarse por los demás entiendan que si algunos pasamos del tema o gruñimos un poco es con toda la razón del mundo.

lunes, 22 de octubre de 2012

Vamos a jugar

Vamos a jugar a que soy / somos como vosotros
a que no me duele nada,
a que esta soledad
que da bocados y me / nos muerde el alma
no me afecta,
a que no tengo palabras,
a que soy mediocre, no listo ni tonto
sino mediocre
de esos que no se plantean nada de su vida
ni de sentimientos.

Vamos a jugar a que no ansiamos
a que no esperamos llamadas ni atardeceres,
a que no coleccionamos sonrisas
ni claro
decepciones.

Juguemos a la puta mierda de vida que lleváis
juguemos a morir y poner cara de sorpresa,
a perder
momentos increíbles sin darnos cuenta apenas
juguemos a que tenemos enquistados los tequieros.
juguemos a cómo ha podido pasarme esto
juguemos a que nada es previsible,
a quiero beber y no pensar en nada.

Vamos a jugar a perder la vida y el tiempo
a no priorizar, a
dilapidar sentimientos y emociones.

Vamos a jugar a que estamos vivos todos,
con esa cara de zombie que se te ha puesto últimamente, darling
en estos últimos (ponga aquí su edad) años.

Vamos a jugar a que somos todos iguales,
a que nada pesa, a que nada pasa,
a que exageramos, a que
tengo cicatrices como aquellos que cuentan batallitas,
ignoremos que las cicatrices de verdad callan la boca,
te amordazan y nadie lo sabe nunca,
las masticamos lentamente y
de repente, son cosa de nosotros
o peor aún de esos
que nos miran desde el espejo.

Es verdad, no somos iguales.
Vas a tener que jugar con otro, si acaso
el último asno que conozcas,
la última putita de turno
o por ejemplo
tu puta madre en adobo con tus muertos.