Mientras escribo esto suena Adele en el portátil (oh, ajado portátil que compré en segundo... cuánto te queda?) veo lo que queda de punto pelota en telefacha y acabo de apagar la xbox. El otro día le pregunté a un primo mío que es algo psiquiatra si un adulto podía padecer TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad). Como buen psiquiatra y sobre todo como primo, no me hizo mucho caso. Pero su mujer, que también es algo psiquiatra me dijo que podía ser. Y me preguntó que si dejaba las cosas a medias.
Momentazo. Qué digo momentazo... Epifanía con mayúsculas, amigos.
Hombre, no sé... si tuviera TDAH o lo que sea en el adulto, si es que existe un síndrome equivalente en caso de no ser simplemente TDAH en el adulto, sería una buena noticia. Porque amigos, tiene tratamiento. Mi querido (y ansiado desde que empecé a sospechar que podía padecer esto) Metilfenidato.
Lo tenga o no (os juro que voy a probar a tomarlo mientras preparo el MIR), me puse a pensar si hacía esto (de divagar, o de hacer varias cosas a la vez o ser inconstante) y bueno... hice una minilista-de-esas-que-sé-que-no-os-interesan-bueno-sí-un-poco-soy-curios@:
- Palabra que nunca estudio sentado (no puedo) ni más de 45 minutos seguidos. No puedo. No lo controlo. Sí, sufro porque se me ha educado en el rollo este del esfuerzo y tal. Y además la moral católica pesa. No me hagáis daros un discurso a lo Marvin Harris. Por cierto, ese tío escribe realmente bien, y sus libros no me parecen baratos.
- Divago. Se me va la olla, no creo que llegue al descarrilamiento, no hay que exagerar. Pero pienso muchas cosas a la vez. Y no lo digo en plan "uuuuh mira qué listo soyyy". Más bien es en plan "joder, ojalá fuera a veces como uno de esos bultos de Mujeres y Hombres y vice-berzas".
- Dejé Psicología en 3º. Me mola saber, odio estudiar.
- Me he partido los piños 4 veces, 3 por accidentes. De niño era el demoño. No lo digo yo, lo dice mi madre. Sí, me piropea así.
- Ésta es curiosa, y va acrecentándose: a veces no puedo prestar atención a lo que me dicen algunas personas. Juro que no lo hago queriendo. No me pasa con muchas, pero con algunas sí, y es jodido.
- Otra que tanto: mi capacidad de atención: todo empezó como una broma, pero me sorprendo tarareando a lo Homer Simpson mientras cosas que no me interesan suceden a mi alrededor.
- Me he acostumbrado a usar el Ipod y a mirar el smartphone (o sea) por la calle, y a no matarme ni pisar cacas de perro. Lo de pasear simplemente en silencio me ralla muchísimo. Basto, que decimos por aquí.
- Escribo desde que era un crío, pero nunca acabo una historia. Tengo decenas de comienzos y ningún final.
- Nunca escucho un disco entero seguido. Siempre mezclo. Esto sé que puede ser normal, pero cuando digo "nunca" quiere decir "nunca", lo que se traduce en que sí, generalmente no conozco la última canción de cualquier cosa que escuche.
- Cuando debato o discuto con un amigo, es superdivertido, porque a la vez que expongo mi argumento se me ocurre uno totalmente contrario... al principio me rallaba, pero ahora me divierte. Supongo que me he acostumbrado.
- Suelo leer dos o tres libros a la vez. Sí, sé que esto lo hace gente "normal", pero bueno, vamos sumando cosillas.
- Suelo leer dos o tres libros a la vez. Sí, sé que esto lo hace gente "normal", pero bueno, vamos sumando cosillas.
Igual estas cosas también os pasan, o algo parecido... no sé. El caso es que mi atención es inexistente. ¿Es grave? Sólo el metilfenidato tiene la respuesta.




1 comentarios:
XDDDD ¿Por qué eres tan guay?
Publicar un comentario en la entrada