He matado
torturado, reprimido
atado, maniatado y escupido
a cada uno de mis sueños.
Los revestí de lágrimas y ausencias.
He llorado
por cada muerto que he enterrado
en el jardín, en la room, en la casa
ajada como los viejos bluesmen.
Y no queda nada.
Soy un esqueleto sin aspiraciones.
Como me dije una vez
"nos han ganado, chico, nos han ganado"
Mataríamos hasta al fundido en negro.
Soy el cascarón de lo que alguna vez pude haber sido.
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1 comentario:
Rellena ese cascarón con tus nuevas vivencias, con tus nuevos sueños...piensa que tienes toda una vida por delante para ser feliz con la profesión tan bonita que has escogido :)
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