Experiencias de un treintañero y de su pelea diaria a tortas con la vida. Hay días en que gano yo (los menos) y días en que gana ella (los más).
ADVERTENCIA: este blog contiene desvaríos, exabruptos, cuestiones de toda índole sobre música y arte en general, y sobre Medicina. Y poesía. El que avisa no es traidor.
Pues es mi cumple, y no me siento especialmente contento ni feliz. Joder. Son ya ¡¡37!! ME CAGO EN LA PUTA.
Pero no te confundas. No es que no soporte el paso del tiempo. Las canas. El bajón en la líbido (si es que puede bajar). La alopecia. El leve deterioro físico. El sudor que antes no aparecía sino hasta llevar unas dos horas de deporte intenso.
Nah. Porque pese a que estoy cerca de la cuarentena, me conservo aceptablemente bien. Oh Dios. ¿Es este un momento "porque yo lo valgo"? No, en serio. No tengo sobrepeso, puedo practicar deportes a pesar de mi asma, tengo empleo (al menos casi cuatro años más) y no estoy nada mal.
Lo que me jode del paso del tiempo es todo lo que nos han robado. O lo que nos hemos dejado robar.
La adolescencia que no tuvimos. El sexo interrumpido porque no había dónde, porque te fuiste fuera y yo no tenía un duro. Las parejas que no tuvimos. Las noches que no bebimos porque estábamos tiesos. La diáspora de amigos. El paro que todo lo envolvía. La decadencia de ver pasar la vida en casa de tus padres queriendo salir de casa de tus padres. Salir al extranjero y pasarlas un poco putas. La soledad que dio bocados cuando debieron ser chupetones de amantes. EL volver a casa y a todo sigue igual. Compaginar estudios de segunda (tercera, en realidad, la segunda quedó en pause) carrera y trabajo, perdiendo los mejores años que quedaban de juventud. EL pueblo que amas pero sabes que es un puto agujero negro. Ver a la gente emigrar o estropearse. Todo eso.
Una guardia de interna es una pesadilla por definición en mi hospital. No me quiero poner de víctima ni nada de eso, simplemente veo que a partir de ciertas horas de la madrugada el encontrarse con otros resis es prácticamente una utopía. Nosotros no bajamos a urgencias, sino que desde abajo se ingresa todo lo que se cree conveniente y los tenemos que ver arriba. Esto es, no hay filtro. Añadid a esos los múltiples poyaques. Al no haber guardias de especialidad vemos de todo, y de todo significa de todo, desde trauma hasta neuro. Hemato y nefro tienen sus guardias, suelen ser de al menos un adjunto y a veces resis con ellos. Nosotros somos tres adjuntos y un resi o dos como mucho... para todo el hospital prácticamente excepto cirugía y las ya mencionadas.
Cuando heredas el busca la guardia cambia radicalmente. Esto, que no deja de ser una obviedad, al vivirlo cobra una dimensión mucho más impactante.
Es otro rollo.
Y si los adjuntos, digamos, desaparecen, aunque estén a una llamada de distancia -una llamada que por dignidad y vergüenza torera intentarás no hacer nunca- la dimensión es casi inabarcable.
Así que nada, ayer, sin parar, vi un poco de todo. Desde un par de ACVAs -isquémico y mi primer hemorrágico- a un cuadro suboclusivo pasando por un dolor torácico tipo angina inestable, varias insuficiencias cardíacas descompensadas, una rectorragia, unas loes cerebrales, algún epoc reagudizado, vómitos variados tratados con sus primperanes y zofranes, y... mucho poyaque.
Heredarás el busca, la cagalera, la inseguridad, te curtirás y el paro será tuyo.
El principal es, creo, la desconfianza. Anoche estuve viendo la primera temporada de Black Mirror, y me vi algo reflejado en el segundo episodio. O era el tercero? Sí, era el tercero. Os recomiendo esa serie, es británica (creo), es cortita y es muy buena. Son sólo seis episodios.
La soledad también está ahí, no la pretendida y buscada, sino la soledad de querer ser querido y no encontrar nada.
Y el desapego. El desafecto. La sensación de que por mucho que busques no vas a encontrar a nadie que encaje contigo.
De sexo no voy a hablar.
La inseguridad, el dudar de casi todo, el dudar de estar a la altura. Sobre todo es un coñazo en una profesión donde se supone que no se duda (mentira).
Y uno de los mayores, ahora que lo pienso, es la falta de iniciativa. Me encanta hacer cosas, pero me cuesta la misma vida y no sé por qué. A veces pienso que esto no es sino una depre encubierta. Otras veces pienso que necesito una sacudida vital. Otras veces pienso que son las dos cosas a la vez.
Soy un mar de daños. Algunos me los han hecho, algunos me los he hecho. No busco culpables. Quiero soluciones. Como he leído en algún blog, quiero que me cuiden, quiero que me quieran. Que me laman las heridas. Que ya está bien de peregrinajes en soledad por mis adentros.
Hoy he ido a la playa con una amiga. Estaba muy bien en biquini. Se va a Madrid a currar. Me he preguntado si era otro tren perdido. A veces tengo la sensación de que soy un chico que no hace sino ir a la estación a ver salir trenes. Me pregunto en qué momento me inocularon tantísimo miedo a enamorarme.
Después he jugado al fútbol, con algo de miedo porque ando regular del asma. Vuelvo a estar mal controlado. He fumado mucho en las guardias de puerta y no he estado corriendo. Me he cansado bastante, pero he disfrutado. He marcado dos goles y he corrido mucho, he sido feliz por una hora. Feliz con pitos. Ahora estoy en casa de mis padres recién duchado y cenado, y escribo. Me apetece dormir. Pero querría que alguna chica guapa me cogiera de la mano un rato y me besara.
El último ítem del checkist: me jode mucho ver tanta gente buena sola y tanto hijodeputa acompañado.
Uf. Qué pocas ganas. Qué círculo vicioso más vicioso. A veces tengo la sensación de que me he equivocado. No sé si de especialidad o de profesión. A mí las dos me gustan. Pero las guardias las llevo fatal. Esto es como todo, depende (muchísimo) de tu personalidad. Y en eso estamos. Si la guardia va a venir mala (como suele suceder), ¿por qué preocuparse? Y si viene buena, pues lo mismo.
Pero esto es la teoría. La práctica es otra cosa. Depende de muchos factores. Los adjuntos, los compañeros, enfermería...un buen equipo transforma una mala guardia en una buena. Y viceversa. Al final resulta que acabas suplicándole al destino que estén unos o que no estén otros.
Igual es lo de siempre, pero tengo la sensación de que tengo mala suerte para estas cosas.
En cualquier caso, siempre hago lo mismo y reconozco que es un poco infantil, pero trato de dormirme lo más tarde posible para que el día de mañana llegue lo más tarde posible :P
En fin, que tengáis el buen día que yo no voy a tener.
Sí, me la compré. Un capricho. Creo que es un modo más de expresión. Ahora estoy en el momento no-tengo-ni-puta-idea, pero mantengo cierta ilusión. Más adelante queda eso de salir a la calle en plan hipster cámara en mano, o en ristre. Qué coñazo ser vergonzoso. Me encantaría ser invisible a veces. Y ver tetas.
Estoy a un mes escaso, menos en realidad, de dejar de ser R1. Las sensaciones son las mismas, muy socrático todo, en plan sólo sé que no sé un carajo. Es un modo socrático-gaditano.
Hoy ha elegido plaza el futuro R1 de mi especialidad en mi hospi. La verdad, todos bromeábamos al respecto. Soy muy de bromear en los hospitales. En realidad, bromeo a cada momento. Supongo que como mecanismo de defensa. Pedía que fuera tía, y si pudiera ser, tía buena, y si pudiera ser, con una forma de ser en condiciones, y si pudiera ser... total, que nos ha caído un tío. Además, se ve mayorcete, y creo que es sudamericano. Not bad, pero claro, prefería una chica de veintipocos. Un capricho más sin conceder.
El otro día, cuando estaba de saliente de guardia, me hice una espirometría. Y sí, mi patrón es obstructivo. Debería hacerme otra con broncodilatación, que pondría -y pondrá- de manifiesto que soy una persona con hiperreactividad bronquial, aka asmático. Obstrucción moderada. Not bad. Debería hacerme una amorometría?
Como veis, no hay mucha relación entre el título del post y el contenido. Pero en verdad sí. Todo esto no son sino fotografías escritas de mi vida, de mis adentros, de mis tripas. Sei lá.
Anoche salí. Bueno no, la noche me pilló en la calle. Salí de casa después de que acabara el partido del Atleti, que empezó a las cuatro y media, una hora mala en la que el bar estaba cerrado. Tenía por delante una buena tarde de sábado, fútbol (jugaban Madrid y Barça, y la liga está en juego, es emocionante) y cerveza.
Había quedado en quedar con una chica, pero sin intereses sexuales, no malpenséis. La conocí cuando era una adolescente y mantenemos la amistad, aunque no el contacto. Hablaríamos sobre todo un poco, y sobre mi futuro gato que adoptaré próximamente (lo de "comprar" animales me parece una aberración).
El plan era ese, ver el fútbol, beber cerveza, pasar un buen rato en el bar con los parroquianos y ver qué plan surgía.
Y bueno, la chica al final no pudo quedar, así que a la hora de cenar tiraría para casa. Sin embargo, un grupo de 4 chavales me invitó a que fuera a cenar con ellos. Y así hice, un poco en plan Sr Ale. A veces me siento como un autista temerario.
La cena estuvo bien, quizá un poco fuera de lugar yo con esos chavales tan distintos a mí en algunas cosas. Era un grupo clásico de tios. Hablamos de sexo, de tías -bueno, hablar hablar sólo habló uno, y se hartó de contar anécdotas-, lo normal. Me dí cuenta de la enorme cantidad de vueltas que le doy a las cosas. Una barbaridad, es como si me viera desde fuera. Los chavales eran tipos normales, ni feos ni guapos, tampoco soy quién para valorar. Pero reían, bebían y deseaban a chicas. Era todo bastante normal. Una normalidad de las que molan.
No sé si volveré a quedar con ellos, la noche siguió y acabamos borrachos. Cerré mi bar, como a mí me gusta, y supongo que ellos se irían con alguna chica y con sus risas.
A veces pienso que me hubiera venido bien dar con una chica que me hubiese zarandeado e impedido o dificultado pensar tanto las cosas. Porque pensar está bien, pero pensar mucho es un coñazo y pensar muchísimo es casi invalidante. Es como esa canción de Ariel Rot
Por supuesto no digo que si apareciera una chica la vida me iba a cambiar de la noche a la mañana. Me refiero a que siempre viene bien una ayuda externa. Si tiene tetas, mejor.
Otra reflexión que me hago es si atrae más el rollo normal o el rollo tío-sensible-cínico-poeta-atormentado. Yo creo que el rollo normal.
En cualquier caso la noche estuvo bastante bien. Ahora queda la guardia del martes, la guardia del sábado, la guardia del otro martes y el parón de Semana Santa, que me pilla sin guardias. Ouh yeah.
Soñé que olía de nuevo. Soñé que, por fin, volvía a saborear lo que comía. Soñé que tenía un gato pequeñito. Y que era feliz. Que me pasaban cosas buenas, tenía gafas de sol sonreía de verdad en la playa, con una de esas sonrisas de dentrífico de anuncio.
Soñé que tenía una chica guapa al lado, que éramos cómplices. Que la vida era bonita y rodaba.
Y desperté.
Y me dí cuenta de que la realidad puede ser de una manera u otra, pero no es tan mala como a veces pensamos.
Me acordé de los dos pacientes con cáncer que aún no sabían que lo tenían, y lo sabrían ese día en que yo despertaba.
Más tarde, alguien me dijo en el hospital que "bueno, peor están en África".
Si algún día doy el paso y me borro de facebook (aún tengo tuenti, de la pura pereza que me da perder las fotos que nunca miro) será, no tanto por esa tendencia hipster a aislarse o renunciar a la hipercomunicación que nos brindan los tiempos modernos, sino por la oleada de guaísmo insoportable. ¿Qué entiendo yo por guaísmo insoportable? Pues depende del día, pero en resumidas cuentas ese postureo de quedar bien, ese abuso y mal uso del carpe diem, ese vivir a tope cada momento, esa reivindicación de lo que sea desde el salón de casa... esas cosas.
Porque, por ejemplo, la oleada de paulocoelhismo es brutal. Que si vive todo con felicidad, que si haz todo lo que quieras, que si seas feliz... uf, por Dios, qué pereza. Y la gente entrando al trapo. Que si el secreto, que si la introspección, que si la autoayuda...
A ver si me autoayudan y desaparecen.
Far, far away from here.
Gente compartiendo fotos de que si no hace falta tener dinero para ser feliz, de que si hay que creer en los sueños... sólo el verdadero soñador sabe lo carísimo que sale soñar. Esto es como todo, si te lanzas y te sale bien, eres un máquina. Si te sale mal, lo has intent... NO. SI TE SALE MAL TE JODES.
Que si lo aceptas, perfecto. Pero basta de palabrería. Basta de ensalzar ciertas acciones o actitudes por encima de todo. No al optimismo exacerbado. No a lo de viajar a toda costa. Por Dios, ¿acaso no hay cazurros que viajen? Basta, por favor. En serio. Viajar a London, ir a Lisboa un finde, todo eso está muy bien, pero no te va a hacer mejor persona. Al menos, no necesariamente. ¿O es que si eres carajote y le das la vuelta al mundo vuelves Premio Nobel?
Creo que me explico bien. Eso de no tener miedo a nada. Vamos a ver, ¿cómo que no? Si el miedo es lo que permite la supervivencia! Vale que a veces te atenaza. Pero es que lo que hay que hacer es:
1) Lo que te salga de los cojones
2) Vencer al miedo, no no tenerlo
3) Intentar hacer las cosas medianamente bien, y si no, al carajo.
Cada persona tiene su camino. Cada una afronta su vida como puede o como quiere. Y no hay una forma mejor que otra. Y ya está. Puedes apuntar eso, Paulo.
Pero hablar desde tu atalaya, ay Paulo, cuánto daño estás haciendo entre los manipulables.
En unas dosis pequeñitas, como todo veneno, tiene su puntito.
Ahora mismo estoy en mi cama sin hacer, escuchando como empieza Blade Runner en alta definición mientras tecleo. La luz mortecina de la pantalla ilumina la habitación.
Por qué esta rutina trabajo-casa-trabajo?
Por qué trabajar por las noches a siete euros la hora?
Por qué cualquiera puede amenazarme mientras curro?
Por qué cualquiera puede faltarme al respeto?
Por qué un bombero de retén es un héroe que descansa y un sanitario de guardia es un vago que no hace nada?
Por qué no siento valorado mi trabajo?
Por qué la gente no asume que para saber Medicina debes ser médico?
Por qué tengo ganas de trabajar fuera?
Por qué me siento extraño en cualquier parte?
Por qué tanto desencanto?
Por qué mi vida sentimental no existe?
Por qué siento que la vida se me escurre entre las manos?
Es esto un poema? O qué mierda es esta?
Y por qué lo dejo por escrito?
Hasta qué punto necesitamos contar nuestras miserias?
Es la soledad, o egocentrismo?
El domingo iba bien. Uno de esos domingos aburridos de la muerte, con los amigos desaparecidos y sin plan, para variar. Bicheando en internet, jugando a un total war, leyendo algo. Escuchando música.
De repente me he acordado de la última guardia, la del jueves pasado. La peor hasta ahora. En la que ingresé a seis o siete personas, me peleé con los psiquiatras, llamé al oftalmólogo localizado por un desprendimiento de retina, me peleé con los hematólogos, y tuve que dejar caer a una señora amabilísima y a su hija que había que seguir estudiando la masita que le habíamos visto en el páncreas. Previa pelea con el radiólogo para que le hiciera la eco de urgencia, claro. Volví a llamar a los psiquiatras para que ingresaran a un esquizofrénico descontroladillo, y me peleé con el administrativo que me metía prisas con un abuelo que llevaba allí desde la mañana y al que finalmente dejé en observación.
Esto no viene a cuento de nada. Viene a cuento de que nos llevamos los pacientes a casa bastante a menudo. Me pregunto cuándo la vida va a decir algo del tipo de "vamos a recompensar a este chico, no va a llevarse sólo malos ratos".
Acabo de pensar, antes de irme a barbacoar y emborracharme... dentro de poco tendré 40!!! O M F G!!!!
No me asusta cumplir años, ni estropearme, ni morirme. Me asusta la cantidad de tiempo perdido. La cantidad de tiempo no disfrutado. La cantidad de tiempo sufrido.
Habrá que intentar que los años venideros no sean así de mierders.
En todo caso, la opción de hoy es emborracharse.
Pd: dentro de poco es tres años y medio casi... no seas exagerado, Hamlet.
Mona de cara,
no necesariamente una diosa griega,
pero guapilla.
Una sonrisa
que detenga el tiempo
y haga que los peatones
se vuelvan a su paso.
Una sonrisa
que me alumbre las mañanas
y me guíe.
Que le guste ver pelis y el teatro,
que sea
rápida y mordaz en replicarme,
sarcástica,
pilla, juguetona que
intercale gemidos con carcajadas
mientras follamos.
Que se ponga gafas
y me mire de reojo mientras lee.
Que me lea
los surcos del alma y las cicatrices.
Que ría conmigo cuando rio triste.
Y que acaricie
sin tocarme
cada vello de mi piel
con sólo entrar en mi campo de visión.
Que con su alegría
pinte de blanco este blog tan negro.
Que tire de mí, de mi desidia,
de mi abandono, de esta tristeza inacabable,
y me lleve con ella,
el sofá me sirve. Pero con ella.
Y ya puestos, por pedir,
además de que exista,
que me corresponda.
Mira, me rindo. Seguiré escribiendo, que ya mañana me cagaré en mi puta vida. Estaba pensando que una de las razones de seguir solo, lo sé, tema recurrente y que huele a bolita de alcanfor, es que busco demasiado.
Claro, porque es que quiero a una chica guapa y bastante follable, pero no demasiado, porque suelen ser gilipollas. O modelos. Y una modelo que no tiene novio o follamigo es algo sospechoso. Seguramente esté fatal de la cabeza.
Qué cruel, Hamlet, por Dios, qué cosas dices.
Pero piénsalo. Una tía guapa soltera? En serio? Porque quiere. Y por qué quiere? O porque la han tratado de puta pena (classic) o bien porque algo le falla. Al margen de que sea una bestia parda que lo único que quiera sea follar sin compromiso alguno, ni siquiera follamigo.
Así que recapitulando, guapa y follable, pero lo que es peor, inteligente. Porque, queridos todos, las erecciones más duras las producen las conversaciones inteligentes con tías atractivas. Y si eres tía y ningún tío te ha dicho esto, has elegido mal casi siempre.
Utilizo el vocablo terrible. Sí. Atractivo. Esa cualidad misteriosa que hace que cuando preguntas a una tia que por qué está con ese chulo que la ignora, ese que pasa de ella, ese que le ha puesto los cuernos o ese que prefiere el fútbol a quedar con ella la respuesta sea un lacónico "es muy atractivo". Que es una expresión prima hermana del "tiene algo". Y aquí, como en Brasil, vale-tudo.
Guapa, follable, inteligente. Y claro, que no sea creída. Lo cual es, prácticamente, una entelequia. Porque si desde jovencilla ha sido mona y lista, la lista de tíos que habrá tenido detrás podría darnos para llegar hasta Saturno y volver... unas 20 veces.
Me diréis que no. Que exagero. Hombre, siempre hay excepciones. Pero las cifras son las cifras. ¿Que son mis cifras? Pues contad vosotros, yo os espero en este blog.
So, guapa, follable, inteligente, que no sea creída... y compatible. Esto ya es la polla en adobo. Que sea compatible conmigo es... imposible xD.
Más o menos (porque ni yo lo tengo claro) es que me soporte y que me quiera entender. No necesito -creo- ni que lo haga. Me basta con que lo intente. Que le guste el arte, el cine, la música, que... bah, mejor escribo un poema sobre eso.
Igual me entra hasta sueño. Que mañana tengo GUARDIAAAAAAAAAAARGGH
Nada, desde aquí darle las gracias a mi cuerpo, que hace que a la una de la mañana y en vísperas de guardia me encuentre aquí escribiendo desvelado perdido, con ganas de escuchar música y escribir en lugar de dormir como un perro. Con la que me espera mañana. Eres el mejor. Gracias. Campeón.
Hay cosas que me gustan sin motivo alguno. Quiero decir, como el título, ¿a qué viene eso de titular en inglés? Yo que sé, me gusta. También me gusta escribir con música de fondo. Y me gusta más youtube que spotify, no sé por qué, si escribo y no veo el video. Por cierto... ¿queda alguien que diga videoclip? Añado, soundcloud me hace sentir viejo.
Pero no todo son bajonas. Quiero hacer cosillas, quiero pillar una (otra) guitarra, una electroacústica, por el tema de vecinos y ruido y tal. En menor medida por lo mal que toco. Algún día os contaré (o no) lo del disco que grab(é)amos en el 2000. Joder, hace ya catorce años. Qué vértigo, que el mundo pare, que diría Ismael (guay) Serrano.
No, no voy a hablar de guaismo. Para eso se puede tirar de hemeroteca.
Pues lo dicho, guitarra, gato. No sé, cosas. Seguir corriendo, seguir fumando sólo en las guardias (no, no voy a hablar de guardias)
vale, un inciso, creo que tengo un nuevo superpoder: agradaabuelas. Soy agradaabuelas nivel 50. Esto, claro, tiene una utilidad lamentablemente nula. Tierna, maybe. Pero nula. Ineficaz. Caca. Puta mierda, vamos.
No, no voy a hablar de que la mayoría de tías preferís tipos duros aunque se preconice lo contrario.
Preconizar. Bonita palabra. Se está perdiendo.
Ayer vino una chica de 19 con dolor abdominal. No seáis guarros. No hice nada ni tiré trastos. Simplemente fui como siempre. Terriblemente simpático. Me gusta hacer sonreir o reir a gente que está puteada. En ese sentido soy un poco Jack el de Perdidos, con el puto I can fix it en la cabeza.
El caso es que venía con unas amigas y al final creo que por una cosa u otra (la chica no acababa de sentirse bien) me acabaron viendo las cuatro. Creo que me pasaron revista, la verdad. Agradéibol.
Cuando me ponga más en forma también quiero empezar a hacer senderismo con los colegas. Drogas no, alcohol tampoco, desfase tampoco, pero les mola hacer rutas. Its something.
Quizá, sólo quizá, me apunte al gimnasio más adelante. Pero como le dije a un paciente, de unos 24, con ansiedad, por tener una rutina... naaaah, por ponerme buenorro para ligar y eso. Se rió. Me alegró que se riera.
Cuando son alrededor de las dos o tres de la mañana el ritmo en Urgencias baja, y puedes hablar con los pacientes, coger algo de confianza, ver cómo se abren y te cuentan que tal médico no les gusta o que han transgredido el régimen terapéutico. Ayer, por la noche, lo pasé bien trabajando. Me rei con el chico ansioso con pasado tóxico, con la chica del dolor abdominal que me cogió la mano mientras le cogían la vía y conseguí que durante la llantina de cría que le entró riera al meterme con su pueblo.
Una abuela me dijo que si se podía agarrar a mí y yo le dije que claro, que por una que se ofrecía tenía que aprovechar.
Un vagabundo alcohólico que se cayó en la calle me contó que lo recogieron dos chicas. Le pregunté que si eran guapas. Se rio y dijo que sí. Y me encantó que se riera.
Ayer tranquilicé a dos hombres con dolor torácico. Por suerte, no fue infarto. Se fueron tranquilos y sonrientes.
Pedí disculpas una y otra vez por los retrasos, aunque no es culpa mía si estamos saturados. Sólo somos cuatro médicos trabajando a la vez. Pero entiendo que el que espera desespera.
Bromeé lo que pude con mi coerre, con los securatas, con enfermería.
Ayer trabajé y obtuve una buena colección de sonrisas. Fue un buen día.
También hubo chungazos, claro.
Me entró un señor en fallo respiratorio franco, a las 4 menos 5.
Sí, cinco minutos antes de acabar mi turno. Putada.
Pero son cosas que pasan. Pues que le pasen a otro. Rotemos.
Y eso, tengo ganas de versionar mis canciones favoritas. Tengo que entrenar el paso de tener ganas a hacer cosas. Me enquisto tela ahí. Normal, mi familia es muy de inacciones. Cuesta superar lo que has mamado. Malpensados.
Sigo teniendo ganas de irme a África o algún sitio así cuando sea un poco más erre mayor. Sigo sin pareja, así que por ahí bien. Intentaré engañar a mi madre, que me soltó un "tú te vas a África y yo me muero" hace unos años. Equisdé.
Y poco más. No todo es oscuridad. No soy batman. Últimamente estaba un poco lúgubre, no quiero preocuparos. Pero vamos, que el blog es negro por algo. Tampoco os voy a descubrir América.
Cuidaos. Haced cosas, pero sobre todo, sobre todo, contadlas.
y dos guardias. Hace tiempo que estoy pensando que no estoy contento con mi vida. Y es curioso, porque tengo empleo (al menos cuatro años y 3 meses más), tengo algo de dinerillo, tengo para mis caprichos, el asma me está respetando (al menos a doble dosis de symbicort) y las rodillas también, de momento.
Hoy le he pedido a mi padre un tranxilium. No suelo drogarme. No al menos con drogas legales. Últimamente la ansiedad me está ganando terreno. Me voy a correr, trato de no pensar demasiado, sólo fumo en las guardias de puerta.
Me pregunto si lo que me hace falta es un polvo. Ya sabéis, para desdramatizar tanta mala guardia y vida vacía.
Hoy le he pedido a mi padre un tranxilium, y me ha jodido que me pregunte que si va todo bien en el trabajo. Le agradezco su preocupación. Pero en mi escala de valores el trabajo, si bien es claramente vocacional, es lo último.
Lo que no va bien es todo lo demás, papá. Eso he ido a decirle, y las palabras se me han atragantado en la garganta.
Las guardias de puerta ya están más o menos controladas, me quedan 3 meses para ser R2 (quizá sea ansiedad anticipatoria del síndrome del busca), pero esta sensación de descontento con la vida me está pudiendo. Otras veces tuve que tirar de medicamentos una temporada y la cosa fue bien, el elemento estresante exógeno se fue diluyendo con el tiempo, como debe ser. Esta vez parece que no hay causa aparente. Desconcierta.
(Otra cosa es cómo ha sido mi vida hasta ahora, y cómo han sido mis circunstancias, que claro, marcan, y que no os voy a contar, curiosos).
El otro día en Primaria me quedé frío. Llegó una chica de mi quinta más o menos, unos 38 o así. La habían dejado el 14 de febrero, después de 10 años (yo pensé mira, por lo menos no te han dejado por teléfono, chata, y has disfrutado de 10 años de relación, o por lo menos no te han corneado). El caso es que quería YA, eso era un lunes 17, ansiolíticos y antidepresivos.
Yo pensé que era una pose un poco maricona, desde el respeto, pero bueno, cada cual maneja sus problemas y ansiedades a su modo y tal. Pero lo que pensé, sobre todo, es en la de veces que hablé con alguien con esa sensación de agobio, de no poder llenar el pecho de aire, de sentirte mal. Cuántos meses hasta decidir tomarme algo porque la verdad es que estaba mal. Y pensé en lo que se cuida la gente y lo que aguanto yo y me dije basta.
Y pensé en que la mayoría de gente que conozco ha viajado. Ha estado en París, en Londres, en Roma. Y yo he estado o currando, o ahorrando, o pasándolo regular, y sobre todo solo.
Y no, encontrar a alguien no es la solución a mis males, pero joder, quizá sea un buen parche.
Pero lo que quiero decir no es eso, sino más bien lo contrario. Yo no busco a alguien como solución a una soledad más o menos dura (estar solito tiene sus ventajas). Yo lo que quiero es no estar mal. Yo lo que quiero es empezar a vivir. Puestos a salvar vidas, creo que tengo derecho a encarrilar la mía. Ya lo dice mi futuro tatuaje: "Medice cura te ipsum".
Me acabo de dar cuenta de que, como romántico gilipollas, llevo mucho tiempo, toda la vida, esperando que me rescaten, esperando refugiarme en una sonrisa y en una conversación inteligente-picante con happy ending. Pero la vida no es así. Al menos no la mía.
Podría dedicarme a leer libros de autoayuda y convencerme de que no, de que no es que mi vida hace tiempo que es un poco mierder, sino que son mis pensamientos los que me hacen pensar eso. Pero no, amigos, una polla para los pensamientos, aquí se escribe de hechos, y se escribe con las tripas.
Podría deciros que me planto, que paso de esperar un rescate y tal, pero me conozco, y aunque soy un desesperanzado, no acabo de perder la esperanza. En las pelis queda superbonito, pero en la vida real es muy rollo.
Lo que sí puedo deciros es que se me han acabado las bengalas.
Pues eso. Mi ego poético se duele. El ego de a diario se caga en la puta. Juas.
No, en serio, os lo dije, ¿no?
Eso os hace más valiosos. Sois mi Max Brod.
La hija de puta. A pesar de estar vacunado de la gripe (personal sanitario y asmático), he cogido o bien una pseudogripe diluida por la susodicha vacuna o bien un buen catarro de vías bajas. En cualquier caso, oh ironía, llevo unos 3-4 días levantándome sin pitos. Una maravilla, oiga.
Me he dado cuenta de lo que me he acostumbrado a aguantar. Una cosa mala. Hoy, durante una amena conversa lo he admitido: soy bueno aguantando. La respuesta no ha podido ser más obvia: pues no deberías.
Y no, no debería. En cualquier caso, este año me he propuesto cuidarme, a saber: operarme de la poliposis nasal con su correspondiente pansinusitis, intentar oler, poder respirar, pasar por neumo y hacerme una espirometría, controlar el asma, hacer deporte, y restringir el tabaco a las guardias de puerta. Hay que quererse, joder. No, hay que hacerlo, no escribirlo.
Lista de cosas que me chiflan: chocolate, duchas con agua caliente, surfear y pasar frío... y ducha de agua caliente, cantar en la ducha, cantar, la música, el teatro, perrear en el sofá, las consolas, los ordenatas, las chicas.
No viene a cuento. Es un post un poco caótico.
Por cierto, llevo algo así como seis años dando la tabarra. Gracias por soportarme.