Seguramente
como el otoño hace caer las hojas
se irán estos recuerdos.
Recuerdo
el día en que te dije
algo
alguna tontería,
queda conmigo, por ejemplo.
Seguramente
quizá fui sólo anécdota.
No sabías,
porque nadie sabe este detalle
que hace treinta años
que no me estilaba por estos ritos.
Da igual,
hablarte, aunque suene triste y a poco
fue suficiente,
hablarte
y renacer,
seis años después, infartos o no,
renacer en tu sonrisa.
Da igual la negación -muy elegante-
lo que importa es el gesto, el mío: denota vida
lo cual dice bastante.
Por cierto, seguiré
intentando caerte bien,
por si cae algo.
Quien sabe si la vida, impertinente
o impenitente,
nos tiene algo.
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4 comentarios:
uy uy, esto en alguien como yo, despierta tremenda curiosidad; preguntas mucho, pero no cuentas nada...jajaja
MarSirena
jajaja... el poeta debe ser misterioso... o intentarlo :)
Los sábados pueden ser... imprevisibles. Y traen poemas de regalo.
Un beso.
El poeta debe ser misterioso, pero el amigo...
Ya me contaras,jajaja
Buenas noches
bss
MarSirena
yo tb tengo curiosidad, pero me da la sensación de que nos vamos a quedar con ella XD
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