viernes, 18 de febrero de 2011

Buelta a lanormalidad

Todo se acaba.
Incluso un sueño, todo
tiene fin,
incluso la esperanza,
sobre todo
la esperanza.

Éso
que dicen es lo último que se pierde
hemos perdido.

Teníamos sólo sueños, eran
nuestro patrimonio.
Tuyos y míos, sólo tuyos
tan íntimos como el respirar
o como un peristaltismo.

Pero se acaban.
Los sueños acaban acabándose.
Y qué demonios queda luego?

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