Haz un zoom bestial y vuelve al punto de partida.
Repite esa acción cientos de veces.
Eso siento yo
en días como éste.
El motivo, acaso importe,
encoge el alma y mi corazón pequeño
se vuelve diminuto en un instante.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada