lunes, 30 de septiembre de 2013

Tristezas

No sé si esto es un poema o prosa poética o artrosis poética. El caso es que llevo unos días, unos meses, unos años con cierta tristeza subclínica, de fondo, latente. Y a veces se reactiva. Yo que sé. No sé si es por ver a mis padres cada vez más mayores, o por no tener pareja (ni visos de), o por la pérdida progresiva e inexorable (y casi inevitable) de contacto con los amigos, o la sensación de hacerse mayor uno, o la alergia, el asma y la anosmia (vaya trinidad) o todo junto. O su puta madre en adobo.
Qué sé yo.
No creo que importe demasiado la causa. El caso es lo que hay.
Quizá sea también el no tener a demasiada gente con la que hablar en el día a día. No hablar de cómo sube el pan y la luz y cómo se congelan los sueldos y los sueños. No. Hablar como se puede hablar con Elphaba, o el Sr Ale, o mis colegas de Tarifa con los que se pueden tener conversaciones digamos "profundas" (no creo que lo sean, pero lo son si las comparamos con las conversas chorras de a diario).
Quizá sea la decadencia de cuanto nos rodea, la crisis de valores, de amores, la escasez de sonrisas, la demonización de los (en)soñadores.

Por otra parte, no puedo evitar sentirme culpable, porque una tristeza así, muy del primer mundo, no deja de ser una puta mierda. No hay motivo realmente. Pero ay amigo, ¿qué hago si a pesar de eso la tristeza persiste?

Podréis decirme "pues haz algo", como si yo no hiciera nada por evitar estar triste. Quizá sea cierto. Pero lo que siento es que estoy cansado de hacer cosas. Y de que no se note. Porque si estar triste es malo, o molesto, o jodido, tratar de que no se note lo es más. Y agota.

Y un día echas cuentas. De todo tipo. Cuentas de, por ejemplo, la tira de cosas que has hecho sin querer hacerlas, o sin ganas, por ti o por los demás. Y sopesas con las veces que has hecho lo que has querido, sin problemas, sin luchas, sin pelearlo. Y claro, sacas conclusiones.

Y ya está, tampoco pasa nada por estar algo triste. Haré como siempre, dejar que pase el tiempo, no darle demasiada importancia, trabajar, procurar no darle bola a estos pensamientos. Podrían parecer errores cognitivos, pero no creo que lo sean. Es una tristeza, por decirlo así, exógena.

Cosas.

Stay tuned for more happy days.

2 comentarios:

Elphaba dijo...

Gracias por tu comentario. Ya sabes que es recíproco :).

Las tristezas son inevitables, sea en el mundo que sea. Nadie lo tiene todo. Y si alguien lo tuviera, estaría triste por no tener ninguna ilusión.

Creo que este mes estaré bastante libre, así que llámame, que tenemos bastante que contarnos, creo.

Prosi dijo...

Gua, no había visto esto. ¡Que grande! Me ha encantado lo de "tristeza del primer mundo". Demonios doc, sentirse culpable por no estar muriendose de hambre es algo tan... mmm... hiperconcienciado? Librenos Dios de ello !

En cuanto a lo que propone, en una tarde de pensamiento libre con Mr Rabanal planteé lo siguiente: "Cuando hacemos lo que debemos, en vez de lo que queremos, casi siempre nos equivocamos".
En ese momento estaba pensando en una piba, pero es aplicable a casi todo en la vida. Así que ya sabe. Mime a su niño interior, demonios. Y en cuanto a conversaciones, estamos en la puta era de la información. Tiene telefono, internet, carta, skype,... de todo, menos proximidad. Así que trabaje con lo que tiene, pero cuente con todos los que nos honramos de llamarle amigos nuestros.

Un abrazo.