Qué cansancio. Emocional, supongo. Menos mal que al entrar como erre me hicieron una analítica. A veces pienso que debo tener una anemia del carajo. Muchas cosas cuestan muchísimo. Quedar me cuesta muchísimo. Tener vida social me gusta, pero hay una cadena invisible que me sujeta a estar en casa. Luego me siento culpable por no salir de casa y todo eso. Y acabo sintiéndome culpable por sentirme culpable. Porque si no me apetece salir, ¿por qué cojones se supone que tengo que esforzarme por hacerlo?
A veces, muchas tardes, me pongo a jugar a la xbox como un perraco. Luego me siento culpable por haber estado toda la tarde sentado en el sofá, sin "hacer nada".
Y estoy hasta la polla de sentirme culpable.
Puede, y sólo digo puede, que con una persona al lado tirando de mí hiciera más cosas. ¿Me hace eso dependiente? Puede que sí. Por persona al lado entiéndase una puta-princesa.
No sé. Necesito una larga temporada de tranquilidad. La que siempre he buscado y casi nunca he tenido.
El otro día, al salir de guardia, reposté y lavé el coche. Hacía meses que no lo lavaba. Y mientras lo hacía, me llamó la atención el hecho de que era un poco como yo. Se llama Corso, es blanco y está estropeándose por momentos. La chapa se le está oxidando. Se mantiene bien. Estaba tan sucio que ni después de un buen lavado con agua a presión quedó limpio. Lo miré de cerca, despacio. Le dí vueltas y lo lavaba y lo miraba. Debería hacer eso conmigo mismo. Mirarme. Lavarme. Despacio. De cerca. Cuidarme. Quererme.
¿Se hacen estas preguntas las personas de a diario? Esas que leen el As, el Marca. No sé.
Aquí, en casa, no en Jerez, es carnaval. No ha habido plan. Quiero decir, había plan, pero no molaba. Nadie llamó. Nadie preguntó. Y cuando lo hicieron ya tenían hechos sus planes.
Me gusta cuando la gente me incluye en sus planes desde el principio.
No me gusta cuando eres el que rellena los huecos aburridos de otra persona. Y me pasa bastante. Así que he decidido quedar sólo si me apetece, sólo si el plan me mola. Y si no, puedo salir solito como hice ayer y acabar con una buena borrachera con Alvarito y Jorge. Y Marta, que es la chica de Alvarito. Le digo -ito porque para mí es como un hermano chico.
La vida moderna.
La vida moderna.



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